El peronismo y la Iglesia, juntos frente a la crisis: una alianza que el Gobierno no puede ignorar

Funcionarios e intendentes del PJ se sentaron con la cúpula del Episcopado y el diagnóstico fue unánime: la situación social es grave. La señal política es clara.
Hay alianzas que dicen mucho sin necesidad de comunicados formales. Funcionarios e intendentes bonaerenses del peronismo se reunieron con la cúpula del Episcopado argentino y compartieron una lectura común sobre la situación social del país: es delicada, y va en la dirección equivocada. La Iglesia, que históricamente actúa como termómetro de lo que pasa en los sectores más vulnerables, está enviando señales de alarma. Y el PJ decidió alinearse con ese mensaje. La jugada tiene una lógica política clara: el peronismo busca recuperar protagonismo apoyándose en una institución que tiene llegada territorial donde los partidos ya no llegan. Los comedores, las parroquias, las capillas de barrio son hoy antenas sociales que captan lo que las estadísticas tardan en mostrar. Que el PJ y la Iglesia coincidan en el diagnóstico no es casualidad ni solo buenas intenciones. Es una señal de que la crisis social tiene una dimensión que el Gobierno todavía no terminó de reconocer públicamente, y que otros actores ya están ocupando ese espacio.
