El peronismo vuelve a fracturarse en el Senado por la reforma electoral
Las diferencias internas se profundizan ante el debate sobre el futuro de las primarias.

El debate por la reforma electoral volvió a exponer las divisiones dentro del peronismo en el Senado, donde los distintos sectores no logran consensuar una postura común frente a los cambios propuestos. La discusión gira principalmente en torno al sistema de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
Por un lado, los gobernadores más cercanos al Gobierno nacional evalúan alternativas que van desde la eliminación del mecanismo hasta su modificación, con el objetivo de reducir costos y ordenar la competencia interna. En contraste, el sector kirchnerista ya manifestó su rechazo a cualquier alteración del esquema vigente.
La falta de acuerdo complica la estrategia del bloque opositor y abre la puerta a posibles alianzas circunstanciales con el oficialismo para avanzar en el tratamiento del proyecto. En ese contexto, el Senado se convierte en un escenario clave para definir el alcance de la reforma.
Las tensiones reflejan diferencias más profundas sobre la conducción del espacio y la estrategia electoral de cara a los próximos comicios. Mientras algunos dirigentes priorizan la gobernabilidad y el diálogo, otros insisten en mantener posiciones más rígidas.
El resultado del debate tendrá impacto no solo en el sistema electoral, sino también en la dinámica interna del peronismo, que enfrenta el desafío de reorganizarse en un escenario político fragmentado.
