La Justicia decretó la quiebra de SanCor tras una crisis prolongada.

La cooperativa acumula deudas millonarias en salarios y no logró sostener su operación en el actual contexto económico.
La histórica cooperativa láctea SanCor fue declarada en quiebra por la Justicia, en un desenlace que pone fin a un prolongado proceso de deterioro financiero. La empresa acumulaba deudas cercanas a los 13.000 millones de pesos en salarios impagos, además de otras obligaciones que comprometían su continuidad operativa.
A lo largo de los últimos años, SanCor había atravesado distintas instancias de reestructuración y rescate, logrando sortear crisis anteriores. Sin embargo, el actual contexto económico terminó por agravar una situación ya frágil, sin margen para nuevas soluciones.
La quiebra no solo impacta en los trabajadores y proveedores, sino también en el entramado productivo del sector lácteo, donde la cooperativa tenía un rol relevante. Su caída reconfigura el mapa de la industria y abre interrogantes sobre la absorción de su capacidad productiva.
El caso refleja las dificultades que enfrentan empresas tradicionales para adaptarse a escenarios de alta volatilidad y restricciones financieras. La desaparición de SanCor como actor operativo marca un hito en la historia económica reciente del país.
