Adorni en crisis: avanza la investigación judicial y crecen dudas sobre su continuidad en el Gobierno

La situación de Manuel Adorni se vuelve cada vez más delicada y en la Casa Rosada ya no descartan escenarios sobre su salida, aunque públicamente intenten sostenerlo. El frente judicial suma nuevos movimientos y empieza a impactar de lleno en la dinámica política del oficialismo.
El fiscal federal Gerardo Pollicita citó a declarar a la escribana que intervino en la compra de dos propiedades vinculadas al jefe de Gabinete: un departamento en Caballito y una casa en un country de Exaltación de la Cruz. La medida se tomó tras detectarse inconsistencias en la operación, especialmente luego de que las supuestas prestamistas negaran conocer al funcionario.
En paralelo, la Justicia pidió informes sobre los viajes al exterior de Adorni, su esposa y un allegado, ampliando el foco de la investigación. A nivel político, la oposición avanzó con una ampliación de la denuncia y busca llevar el caso al Congreso.
Dentro del Gobierno predomina la cautela. Si bien cerca del Presidente aseguran que el funcionario “está firme”, en privado reconocen el desgaste que genera el caso y el impacto en la agenda oficial. La suspensión de una conferencia de prensa prevista para esta semana reforzó esa preocupación: temen que una exposición pública profundice la crisis.
Adorni, por su parte, intenta mostrarse activo con reuniones de gestión y presencia en redes sociales, mientras recibe el respaldo del Presidente. Sin embargo, el clima interno es más incierto: su continuidad ya no se da por garantizada y dependerá de cómo evolucione la causa judicial y su costo político.
