La ONU denuncia la muerte de dos cascos azules en Líbano
Se suman a otro efectivo de la fuerza de paz abatido el domingo durante los choques entre Israel y Hezbollah.

La Fuerza Provisional de la ONU en Líbano (Finul) informó que dos de sus efectivos murieron ayer en una explosión en el sur del país, después de que otro casco azul falleciera el día anterior.
“Dos cascos azules de la Finul murieron trágicamente hoy [lunes] en el sur del Líbano, cuando una explosión de origen desconocido destruyó su vehículo cerca de Bani Hayyan. Un tercer casco azul resultó gravemente herido y un cuarto también sufrió lesiones”, indicó la fuerza en un comunicado.
“Se trata del segundo incidente mortal en las últimas 24 horas”, añadió el comunicado, en referencia a la muerte de un casco azul indonesio, fallecido el domingo por la explosión de un proyectil de origen desconocido en la zona fronteriza.
La Finul actúa como fuerza de mantenimiento de la paz entre Israel y Líbano desde 1978, pero desde el 2 de marzo se encuentra bajo el fuego cruzado del ejército israelí y del movimiento proiraní Hezbollah, que reanudaron los combates.
Tras los “incidentes gravísimos sufridos por los cascos azules de la Finul”, Francia solicitó una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, anunció ayer su ministro de Exteriores en la red social X.
Jean-Pierre Lacroix, secretario general adjunto de operaciones de paz de la ONU, confirmó la muerte de otros dos miembros de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano, apenas unas horas después de otro ataque que acabó con la vida de un soldado de nacionalidad indonesia. “Condenamos enérgicamente estos incidentes inaceptables. Las fuerzas de mantenimiento de la paz nunca deben ser objeto de ataques”, afirmó.
Las tres muertes, además de los heridos que han dejado los golpes, están siendo investigadas por la organización, pero, según dijo Lacroix, todavía se desconoce la procedencia de estos.
“En este momento no podemos determinarlo”, dijo el adjunto. “Es demasiado pronto para saberlo, pero puedo decirles que, por supuesto, investigamos todos estos incidentes”.
Según confirmó en un comunicado Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general del organismo, al menos el primer fallecido se encontraba “dentro de su posición”, que según defendió es “perfectamente” conocida, lo que podría descartar que se tratara de un accidente, además del hecho de que se hayan producido dos en menos de 24 horas.
“Lo que está claro es que la ubicación de las instalaciones de la ONU es más que conocida por las partes y, además, nos aseguramos de que no haya conflictos cuando desplazamos nuestros convoyes. Por lo tanto, las autoridades conocían perfectamente esta ubicación”, declaró más tarde Dujarric en su rueda de prensa diaria.
Preguntado por si la ampliación de la zona de amortiguamiento al sur del Líbano, por parte de Israel, supone en realidad “una invasión”, Lacroix declaró no estar en posición de especular sobre las intenciones del Estado judío, pero alertó de una “claramente creciente” presencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), así como de los bombardeos, en partes del país.
Sin embargo, aseguró que en la zona se han producido “muchas violaciones” del derecho internacional y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aprobada en 2006 para resolver el conflicto entre ambos países, así como poner fin a las hostilidades entre Hezbollah e Israel.
“La presencia de las IDF en el Líbano constituye una violación en sí misma y todos los ataques contra las fuerzas de mantenimiento de la paz, del mismo modo, son violaciones”, aseveró.
