Costa Rica también anunció el cierre de su embajada en Cuba
El gobierno de Rodrigo Chaves, aliado de EE.UU., ordenó además la salida de los diplomáticos cubanos. Ecuador había adoptado la misma medida.

El cerco diplomático también se estrecha sobre Cuba. Ayer, Costa Rica, aliado clave de EE.UU., anunció el cierre de su embajada en La Habana por el “deterioro de los derechos humanos” en la isla.
La decisión se produce quince días después de que Ecuador diera un paso similar: el 4 de marzo, el gobierno de Daniel Noboa declaró persona non grata al embajador cubano y ordenó la salida de toda la misión diplomática, en la ruptura más seria en décadas entre ambos países.
Costa Rica, además, es parte del Escudo de las Américas, la alianza de cooperación militar que anunció la Casa Blanca y que integra la Argentina. Su presidente actual, Rodrigo Chaves, formó parte del acto de lanzamiento de esa organización, en Miami.
“Hemos tomado la decisión de proceder (…) con el cierre de la embajada de Costa Rica en la República de Cuba. De igual forma, hemos solicitado a la cancillería de Cuba retirar a su personal diplomático de la embajada en San José, excepto los funcionarios consulares”, dijo el canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco.
Ayer, tras ordenar cerrar la embajada, Chaves afirmó que el comunismo debe ser erradicado del continente americano. Sostuvo ante la prensa que Costa Rica “no reconoce la legitimidad del régimen comunista de Cuba en vista del maltrato, la represión, las condiciones indignas en que tienen a los habitantes de esa isla hermosa”. “Hay que limpiar al hemisferio de comunistas”, subrayó el mandatario derechista. Chaves, en mayo, será reemplazado por la presidenta electa Laura Fernández Delgado, la candidata del oficialismo que se impuso en primera vuelta y actualmente es ministra de la Presidencia.
En La Habana, en tanto, el gobierno de Miguel Díaz-Canel endureció ayer su discurso contra Estados Unidos y lanzó una advertencia directa a Donald Trump: cualquier intento de intervención extranjera se topará con una “resistencia inexpugnable”. La escalada ocurre en medio del colapso energético de la isla, que sufrió su sexto apagón nacional en 18 meses, y mientras Washington redobla la presión con un bloqueo petrolero que tiene a Cuba al borde de una catástrofe humanitaria.
