Caputo frenó el regreso de Argentina a Wall Street y la decisión provocó la salida de su secretario de Finanzas

Alejandro Lew impulsaba una emisión de deuda en los mercados internacionales, pero el plan fue cancelado a último momento por decisión política. El volantazo derivó en su renuncia y expuso tensiones dentro del equipo económico.

La salida de Alejandro Lew de la Secretaría de Finanzas abrió un nuevo foco de tensión dentro del Ministerio de Economía y dejó al descubierto diferencias sobre la estrategia de endeudamiento del Gobierno. El funcionario, que había asumido el cargo en noviembre, renunció tras el freno a un plan para volver a emitir deuda en los mercados internacionales.

Desde el Gobierno se intentó presentar la salida como una decisión personal en el marco de una “transición ordenada”, pero fuentes cercanas al equipo económico aseguran que el vínculo con el ministro Luis Caputo estuvo atravesado por desacuerdos desde el inicio. El principal conflicto giró en torno a la posibilidad de que Argentina regresara a Wall Street con una colocación de bonos bajo ley extranjera.

Lew había sido convocado justamente para diseñar esa estrategia. Con experiencia en JP Morgan y un paso previo como vicepresidente del Banco Central, el economista trabajó durante semanas en la preparación de una emisión internacional que permitiera refinanciar vencimientos y extender plazos de deuda.

En ese contexto, mantuvo reuniones reservadas con bancos y fondos de inversión internacionales como JP Morgan, Morgan Stanley, Goldman Sachs y Franklin Templeton, además de consultoras financieras como Lazard. El objetivo era avanzar con una colocación de bonos y eventualmente realizar un canje que permitiera postergar pagos por unos 9.500 millones de dólares previstos para 2026.

La idea parecía viable luego de que el riesgo país cayera a fines de enero hasta los 490 puntos, su nivel más bajo desde 2018. Lew interpretó que se abría una ventana para regresar al mercado global después de casi una década sin emisiones de deuda bajo legislación extranjera.

Sin embargo, cuando el operativo estaba listo para lanzarse, la decisión política cambió. Desde la cúpula del Gobierno llegó la orden de suspender la operación. La evaluación fue que tomar deuda externa a tasas cercanas al 9% implicaba un costo elevado y podía comprometer la estrategia fiscal.

El freno tomó por sorpresa a bancos e inversores que ya habían manifestado interés en la operación. Para Lew, el cambio de rumbo significó el final de su gestión. Tras su salida, Caputo designó a Federico Furiase como nuevo secretario de Finanzas y busca ahora transmitir señales de calma a un mercado que volvió a mostrar dudas sobre el rumbo financiero del país.

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