Brasil detiene al dueño del Banco Master en una nueva fase de la investigación por fraude
Daniel Vorcaro, propietario de la entidad financiera liquidada en 2025, fue arrestado nuevamente por orden de la Corte Suprema. La causa investiga un esquema multimillonario de títulos sin respaldo, lavado de dinero y presuntas amenazas vinculadas a una organización criminal.

La Policía Federal de Brasil detuvo nuevamente al empresario Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master, en el marco de una nueva fase de la investigación sobre el fraude financiero que llevó a la liquidación de la entidad en noviembre de 2025. La orden de arresto fue emitida por la Corte Suprema de Justicia y ejecutada en la ciudad de San Pablo, donde el empresario fue trasladado a dependencias federales para prestar declaración.
Vorcaro se encontraba bajo arresto domiciliario desde fines del año pasado, cuando fue detenido por primera vez mientras intentaba salir del país en un avión privado con destino a Europa. En ese momento, el Banco Central de Brasil había dispuesto la liquidación extrajudicial del Banco Master tras detectar graves irregularidades financieras.
Según la Policía Federal, la nueva etapa de la investigación busca esclarecer la posible comisión de delitos de corrupción, lavado de dinero, amenazas e invasión de dispositivos informáticos, presuntamente cometidos por una organización criminal vinculada al empresario. Las autoridades también investigan la existencia de un grupo que habría planificado atentados contra distintas personalidades públicas, entre ellas un periodista del diario O Globo.
El operativo incluyó además la detención de otras tres personas, entre ellas un cuñado de Vorcaro, así como allanamientos en distintos puntos del país. La Corte Suprema ordenó también el embargo de bienes por un total de 22.000 millones de reales, equivalentes a más de 4.000 millones de dólares, con el objetivo de preservar fondos que podrían destinarse a indemnizar a los afectados por el fraude.
El escándalo se originó cuando se descubrió que el estatal Banco de Brasilia había adquirido cerca de 12.000 millones de reales en títulos de crédito emitidos por el Banco Master que carecían de respaldo financiero. La operación generó un fuerte impacto en el sistema financiero y abrió una extensa investigación judicial.
Las pesquisas también salpicaron a funcionarios públicos y magistrados. El juez del Supremo Tribunal Federal José Antonio Dias Toffoli debió apartarse de la causa tras conocerse vínculos comerciales con Vorcaro, mientras que también se investigan contratos entre el banco y familiares de otros altos funcionarios del Poder Judicial y del gobierno brasileño.
