Milei redobló sus críticas a la cúpula del fútbol y apuntó contra la AFA por presuntas irregularidades

El presidente Javier Milei volvió a cargar con dureza contra la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino, en medio de las denuncias por presuntas maniobras irregulares que involucran a dirigentes del organismo. “Cada cosa que hacen se ensucian más”, afirmó el mandatario al referirse a la difusión de imágenes que muestran a Juan Pablo Beacon, ex colaborador directo del tesorero Pablo Toviggino, trasladando fajos de dólares desde financieras del centro porteño.
En una entrevista televisiva, Milei apeló a una metáfora boxística para describir la situación interna de la AFA. Comparó el conflicto con la histórica pelea entre Muhammad Alí y George Foreman y sostuvo que, en este caso, “Foreman se noqueó solo”. Consultado sobre si esa definición apuntaba al presidente de la entidad, Claudio Chiqui Tapia, insistió en que “con cada movimiento que hacen, se dañan a sí mismos”, sin necesidad de intervención externa.
Las declaraciones llegaron luego de que se conocieran videos en los que Beacon aparece transportando dólares en bolsos, mochilas y cajas desde dos financieras ubicadas sobre la avenida Corrientes. El material reavivó las sospechas sobre el manejo de fondos en el entorno de la dirigencia del fútbol argentino y profundizó la tensión entre el Gobierno y la AFA.
Durante la misma entrevista, Milei también fue consultado por la reciente liberación del gendarme Nahuel Gallo en Venezuela. El Presidente evitó atribuir el operativo a una gestión específica y subrayó que lo central es que el efectivo “esté de vuelta en el país”, restándole importancia a los canales que hicieron posible su regreso.
El enfrentamiento entre el Ejecutivo y la AFA no es nuevo. Se intensificó tras el intento oficial de impulsar las Sociedades Anónimas Deportivas y se agravó luego de la reelección anticipada de Tapia en 2024, que el Gobierno buscó frenar por vía administrativa. A eso se sumó una causa judicial impulsada por el organismo recaudador, que investiga presunta evasión fiscal y retención indebida de aportes por más de $19.300 millones. Como respuesta, la AFA denunció persecución política y lanzó un paro que paralizó el fútbol argentino, profundizando un conflicto institucional sin precedentes.
