Bioceres se declara en quiebra y abre una disputa judicial millonaria

La empresa emblema de la biotecnología argentina acumuló fuertes pérdidas, enfrenta juicios en Estados Unidos y quedó atrapada en una interna entre su histórico management y el nuevo grupo controlador.

La historia de Bioceres, nacida al calor de la crisis de 2001 como una apuesta innovadora del agro local, ingresó en su momento más crítico. El último viernes, la compañía solicitó su propia quiebra, en un contexto de deterioro financiero acelerado, deudas impagas y acusaciones cruzadas entre sus principales referentes, que ahora deberán dirimirse en sede judicial.

Según consta en la presentación, al cierre del ejercicio del 30 de junio de 2025 la firma registró pérdidas por unos US$ 180 millones, muy por encima del rojo de US$ 6 millones del año previo. El auditor externo, Price Waterhouse Coopers, advirtió además “incertidumbres significativas” sobre la capacidad de la sociedad para continuar operando como empresa en marcha. A ese cuadro se suma una deuda impaga por US$ 106 millones que ya derivó en demandas ante tribunales de Nueva York.

En su comunicado, Bioceres sostuvo que la quiebra no respondió a una estrategia sino a la imposibilidad objetiva de afrontar obligaciones exigibles, y remarcó su intención de que la Justicia evalúe las decisiones adoptadas sobre la base de documentación auditada.

Fundada por más de 300 productores agropecuarios, la compañía se consolidó durante dos décadas como referente en innovación, con desarrollos como el gen HB4 resistente a la sequía y una expansión que incluyó la compra de firmas clave como Rizobacter y Chemotecnica. El punto de inflexión llegó con la salida a la bolsa estadounidense y la conformación de un holding internacional.

La crisis se profundizó en 2025 con el ingreso del empresario uruguayo Juan Sartori, quien tomó el control a través de Moolec Science. Desde ese sector responsabilizan al histórico CEO Federico Trucco por decisiones centralizadas que habrían llevado al colapso financiero, mientras que Trucco ya recurrió a la Justicia santafesina. También emergen cuestionamientos internos a la ex directora legal Gloria Montaron por presuntas acciones perjudiciales para accionistas y acreedores.

Con socios fundadores que desconocen la última asamblea y critican la estrategia confrontativa del nuevo controlante, el futuro de Bioceres quedó ahora en manos del juez que deberá ordenar el proceso y definir responsabilidades.

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