Lanús escribió su noche eterna en el Maracaná y conquistó la Recopa Sudamericana

Bajo una lluvia incesante y en un final dramático, el Granate venció 3-2 a Flamengo en el alargue y sumó el noveno título internacional de su historia, nada menos que en el estadio más mítico de Brasil.
Lanús volvió a desafiar la lógica y firmó una de las páginas más gloriosas de su historia. En el estadio Maracaná, derrotó 3-2 a Flamengo en el final del tiempo suplementario y se consagró campeón de la Recopa Sudamericana, sumando un nuevo trofeo internacional a sus vitrinas.
El equipo dirigido por Mauricio Pellegrino, que había ganado 1-0 el partido de ida en La Fortaleza, cerró la serie con un global de 4-2 tras una batalla futbolística y emocional en Río de Janeiro. Con 3.500 hinchas granates en la tribuna y bajo una lluvia que no dio tregua, Lanús resistió, golpeó y terminó celebrando cuando todo parecía perdido.
El partido arrancó con dominio del local, pero el Granate sorprendió con un gol de Rodrigo Castillo tras un error defensivo que dejó el arco vacío. Flamengo reaccionó y empató con un penal de Giorgian De Arrascaeta, manteniendo abierta la definición. En el complemento, otro penal —convertido por Jorginho— llevó la serie al alargue y pareció inclinar la balanza para el poderoso equipo brasileño.
Sin embargo, Lanús mostró temple y convicción. A tres minutos de los penales, un córner ejecutado por Matías Sepúlveda encontró la cabeza de José Canale para desatar el delirio granate. Con Flamengo lanzado al ataque, Dylan Aquino selló el 3-2 definitivo con una corrida memorable y definición a arco vacío, justo antes del pitazo final.
La lluvia siguió cayendo, pero ya nadie la sentía. Lanús había hecho historia: campeón en el Maracaná, ante un rival millonario, y con una noche que quedará grabada para siempre en la memoria de su gente.
