La distancia entre Milei y los obispos complica una posible visita del Papa a la Argentina

La relación fría entre el presidente Javier Milei y la cúpula de la Iglesia Católica se convirtió en un obstáculo para una eventual visita del Papa Francisco al país. Desde el Episcopado reconocen que la falta de diálogo dificulta avanzar en una agenda común.
Según fuentes eclesiásticas, Milei no recibe a los obispos desde hace casi dos años, molesto por las críticas de la Iglesia a la situación social y económica. Esa distancia contrasta con los gestos diplomáticos: en paralelo, el canciller le entregó formalmente al Papa una invitación para visitar la Argentina.
En la Iglesia advierten que una visita papal requiere un clima político e institucional adecuado, algo que hoy no estaría garantizado. También señalan que el Papa sigue con atención la evolución social del país y mantiene preocupación por el impacto del ajuste en los sectores más vulnerables.
La tensión refleja una relación histórica compleja entre el poder político y la Iglesia, que vuelve a quedar expuesta en un momento de alta sensibilidad social. Por ahora, la posibilidad de una visita papal aparece lejana, condicionada a un acercamiento que todavía no se vislumbra.
