Menor demanda, importaciones y conflicto gremial: las claves detrás del cierre de FATE

La empresa atribuye la decisión a la pérdida de mercado frente a productos importados y a paros que paralizaron la producción.

El cierre de FATE se explica por una combinación de factores estructurales y coyunturales que terminaron por volver inviable la continuidad de la planta. Según el diagnóstico empresarial, el desplome de la demanda interna y la creciente penetración de neumáticos importados fueron determinantes: el 75% de las ventas en el mercado local corresponde a productos provenientes del exterior, en su mayoría de origen chino.

A este escenario se sumó una fuerte conflictividad sindical. Desde la empresa señalan que los paros “salvajes” y las medidas de fuerza prolongadas paralizaron la producción en momentos críticos, afectando la capacidad de cumplir con pedidos y de sostener ingresos.

El combo de caída de ventas, presión importadora y conflictos laborales se dio en un contexto macroeconómico adverso, con recesión, costos elevados y dificultades de financiamiento. Para la compañía, incluso una inyección de capital no garantizaba una recuperación sostenible.

El caso expone las tensiones de un modelo industrial golpeado por la apertura comercial y por disputas internas, y vuelve a poner en discusión el equilibrio entre competitividad, protección del empleo y reglas de juego estables.

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