Perú vuelve a cambiar de presidente: destituyeron a José Jeri tras solo cuatro meses en el poder

El Congreso removió al mandatario por presuntos hechos de corrupción y activó la sucesión. Es el sexto presidente destituido en diez años y se agrava la crisis política.
Perú sumó un nuevo capítulo de inestabilidad institucional con la destitución del presidente José Jeri, quien llevaba apenas cuatro meses en el cargo. La decisión fue tomada por el Congreso luego de que avanzaran denuncias por presunto manejo irregular de fondos públicos, en un contexto de fuerte tensión entre los poderes del Estado. Pese a los intentos del oficialismo por frenar el proceso, la mayoría parlamentaria consideró que existían motivos suficientes para apartarlo.
La caída de Jeri lo convierte en el sexto presidente removido en una década, una estadística que refleja la fragilidad del sistema político peruano y la dificultad para consolidar liderazgos duraderos. Desde el entorno del exmandatario denunciaron una maniobra política y hablaron de un “uso abusivo” de los mecanismos de control, pero el Congreso avanzó de todos modos con la votación.
Tras la destitución, el Parlamento activó el procedimiento constitucional para elegir a un sucesor, mientras el país queda nuevamente bajo un esquema de transición. La incertidumbre política se suma a un escenario económico complejo, marcado por bajo crecimiento, conflictividad social y desconfianza ciudadana hacia la dirigencia. Analistas advierten que la reiteración de crisis presidenciales erosiona la gobernabilidad y limita la capacidad del Estado para implementar políticas de largo plazo, profundizando un ciclo de inestabilidad que parece no encontrar salida.
