“Romería”: una búsqueda íntima sobre la memoria, el silencio y la identidad

Carla Simón firma un drama sensible y arriesgado que explora las heridas familiares y los relatos incompletos del pasado con una mirada profundamente personal.

En “Romería”, Carla Simón vuelve a indagar en la memoria familiar, pero esta vez desde una estructura más compleja y desafiante. Marina, una joven estudiante de cine criada en Barcelona, viaja a Vigo en busca de un trámite burocrático: necesita la firma de sus abuelos paternos para acceder a una beca. Ese gesto administrativo se transforma rápidamente en un viaje emocional hacia una historia marcada por el silencio, la omisión y la vergüenza.

Huérfana desde bebé, Marina apenas conoce a la familia de su padre. A medida que se cruza con tíos, primos y sobrinos, comienzan a emerger versiones contradictorias sobre la vida y la muerte de sus padres, atravesadas por la enfermedad, la adicción y el estigma del VIH. El film avanza sin subrayados, exigiendo atención al espectador para reconstruir, junto a la protagonista, una verdad fragmentada.

Simón apuesta fuerte desde lo formal: diarios leídos en off, saltos temporales y una decisión clave hacia la segunda mitad, cuando Marina interpreta a su propia madre en una suerte de reconstrucción imaginaria del pasado. Lejos del efectismo, estas elecciones refuerzan el carácter introspectivo del relato y su pregunta central: cuánto de nuestra identidad se construye a partir de lo que nos cuentan y cuánto de lo que logramos descubrir.

“Romería” es una película incómoda y honesta, que no esquiva lo doloroso ni lo íntimo. Un drama poético y austero que confirma la madurez de Simón y su capacidad para convertir la experiencia personal en cine de alcance universal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *