Hemsworth y Ruffalo se enfrentan en un thriller que no falla

Las estrellas de Marvel lideran un elenco de alto nivel en una película de robos tensa, inteligente y llena de sorpresas.
Caminos del crimen confirma que el thriller, cuando está bien construido, puede ser mucho más que acción y disparos. Dirigida por Bart Layton, la película reúne a Chris Hemsworth y Mark Ruffalo en un duelo actoral sostenido, rodeados por un reparto de lujo que incluye a Halle Berry y Nick Nolte. El resultado es un filme sólido, absorbente y eficaz de principio a fin.
Hemsworth se despega por completo de Thor para encarnar a Davis, un ladrón meticuloso, elegante y sin violencia gratuita. Desde la escena inicial, en la que roba joyas con precisión quirúrgica, el personaje impone misterio. En el otro extremo aparece Lou, el detective obsesivo que interpreta Ruffalo, convencido de haber descifrado el patrón del criminal que actúa sobre la Autopista 101. El choque entre ambos se anuncia desde temprano y sostiene buena parte de la tensión narrativa.
Pero la película no se limita a ese enfrentamiento. Layton construye un universo coral donde cada personaje tiene peso propio. Halle Berry interpreta a una empleada de seguros postergada profesionalmente, cuya frustración será clave en la trama. Nick Nolte, con 85 años, aporta presencia y experiencia como el cerebro que organiza los golpes. Barry Keoghan y Monica Barbaro completan un entramado de relaciones que enriquecen el relato y evitan el esquematismo.
Con una duración extensa para el género, Caminos del crimen nunca se vuelve pesada. El guion dosifica la información, mantiene la intriga y ofrece giros que reconfiguran las lealtades y motivaciones. Layton demuestra pulso tanto en la dirección de actores como en las decisiones formales, aunque en algunos momentos subraye demasiado los recursos visuales.
Aun así, la película se sostiene por su tensión constante, su mirada sobre los límites morales y un elenco que rinde al máximo. Un thriller clásico, bien narrado y ejecutado con precisión, donde todos salen ganando.
