El Gobierno acelera la reforma laboral y negocia cambios clave para destrabar el debate en el Senado

El oficialismo ajusta artículos sensibles del proyecto de reforma laboral para garantizar su tratamiento en la Cámara alta, en medio de una protesta convocada por la CGT y negociaciones contrarreloj con gobernadores, bancos y gremios.
El Gobierno busca avanzar sin demoras con la reforma laboral y trabaja sobre modificaciones puntuales para asegurar los votos necesarios en el Senado, que sesionará este miércoles en un clima de tensión política y sindical. Las conversaciones incluyen a mandatarios provinciales, entidades financieras y representantes gremiales, con el objetivo de reducir resistencias y evitar que el proyecto quede trabado.
Entre los puntos bajo revisión aparece el esquema del impuesto a las Ganancias, particularmente en lo referido a ciertos beneficios y excepciones que generan impacto fiscal en las provincias. También se analiza el rol de las billeteras virtuales, que finalmente no podrían utilizarse como medio para el pago de salarios, una demanda impulsada por el sector bancario tradicional y algunos gremios.
Desde el oficialismo sostienen que los cambios no alteran el espíritu general de la reforma, orientada a flexibilizar condiciones laborales, reducir costos para las empresas y fomentar la formalización del empleo. Sin embargo, reconocen que la viabilidad política del proyecto depende de aceptar ajustes que permitan construir una mayoría estable en la Cámara alta.
La sesión coincidirá con una movilización de la CGT, que rechaza la iniciativa por considerar que avanza sobre derechos adquiridos y debilita la negociación colectiva. El Gobierno, en tanto, apuesta a cerrar acuerdos parciales para evitar un escenario de derrota legislativa y sostener el ritmo de reformas comprometidas en su programa económico.
