Los gobernadores reclaman reactivar la obra pública en plena negociación por la reforma laboral
Las transferencias de capital a las provincias y la inversión directa están en mínimos de la última década.

Los gobernadores volvieron a presionar al Gobierno nacional para reactivar la obra pública, en medio de la negociación por la reforma laboral. Según datos oficiales, tanto la Inversión Real Directa como las transferencias de capital a las provincias se ubican en los niveles más bajos de los últimos diez años.
El reclamo se apoya en el impacto económico y social que genera la paralización de obras, especialmente en las economías regionales. Los mandatarios provinciales advierten sobre pérdida de empleo, caída de la actividad y deterioro de infraestructura clave.
Desde la Casa Rosada, en cambio, sostienen que la prioridad es el equilibrio fiscal y que la obra pública debe ser reemplazada, en parte, por inversión privada. La postura genera tensiones con las provincias, que dependen en gran medida del financiamiento nacional.
La discusión se cruza con el tratamiento de la reforma laboral, donde el Gobierno necesita apoyos legislativos. En ese marco, la obra pública aparece como una moneda de negociación política.
El resultado de esta puja será clave para definir la relación entre Nación y provincias en el nuevo esquema económico.
