La foto de Santiago Caputo con Ritondo reaviva la interna libertaria y tensa el vínculo con el karinismo

La reaparición pública del asesor presidencial junto al diputado del PRO en Pinamar reactivó desconfianzas dentro del oficialismo y expuso la disputa por poder y armado político rumbo a 2027.

La reaparición pública de Santiago Caputo durante el fin de semana en Pinamar volvió a encender la interna dentro del oficialismo. La imagen del asesor presidencial junto al diputado del PRO Cristian Ritondo, tomada durante la inauguración de una estación de servicio, generó fuerte malestar en el entorno de Karina Milei, donde persisten sospechas sobre un supuesto pacto político en la provincia de Buenos Aires.

La postal, calificada puertas adentro como “noventista”, expuso una tensión que se mantenía contenida por la necesidad de avanzar con las reformas en el Congreso. Sin embargo, con el calendario electoral empezando a tomar forma rumbo a 2027, las diferencias volvieron a quedar en primer plano. Desde el karinismo consideran que la influencia de Caputo dentro del Ejecutivo sigue siendo excesiva y cuestionan su capacidad de tejer acuerdos por fuera del armado que conduce la secretaria general de la Presidencia.

Ritondo, aliado histórico de Caputo, había aspirado a ocupar un rol central en la reorganización del gabinete, ya sea al frente de la Cámara de Diputados o dentro del Ejecutivo. Ese objetivo quedó trunco tras la consolidación del poder de Karina Milei, que logró imponer a Diego Santilli en el área política, acompañado por Manuel Adorni en el vínculo con los gobernadores.

Pese a las embestidas internas, Caputo conserva posiciones clave. Mantiene influencia en la SIDE y fue decisivo en el DNU que reorganizó la agencia, una norma que despertó fuertes críticas por ampliar facultades operativas. También se sostuvieron equipos afines en áreas sensibles del Estado, lo que alimenta recelos dentro del oficialismo.

En la provincia de Buenos Aires, la desconfianza entre las distintas tribus libertarias se profundiza. Las tensiones entre el espacio que responde a Caputo y la conducción bonaerense de La Libertad Avanza, alineada con Sebastián Pareja, configuran un esquema de “doble comando” que dificulta la cohesión política.

Aunque la interna permanece formalmente silenciada por pedido del presidente Javier Milei, la foto de Pinamar dejó en claro que la disputa por el control del armado libertario y la estrategia futura sigue abierta.

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