En 2025 el ajuste fiscal se concentró en la obra pública y no en los jubilados

Estimaciones privadas indican que el gasto público cerró el año en niveles similares a 2024. Las jubilaciones quedaron protegidas por la fórmula de movilidad y el recorte recayó en inversión y subsidios. Para sostener el equilibrio en 2026 será clave aumentar la recaudación.

El ajuste fiscal implementado por el Gobierno durante 2025 tuvo un sesgo claro: el mayor peso de la “motosierra” recayó sobre la obra pública y los subsidios económicos, mientras que las jubilaciones quedaron virtualmente al margen del recorte. Así lo reflejan estimaciones privadas basadas en datos oficiales, que muestran que el gasto público total se mantuvo estable respecto de 2024, luego de la fuerte poda aplicada ese año.

Un informe de la consultora Analytica reconstruyó la ejecución presupuestaria del Gobierno nacional y concluyó que, tras un 2024 con una reducción cercana al 30% del gasto, en 2025 el nivel general se estabilizó. La razón central fue la evolución de las jubilaciones y pensiones, un rubro clave por su peso en el presupuesto.

Luego del fuerte ajuste inicial, desde abril de 2024 comenzó a regir una fórmula de movilidad automática atada a la inflación. Ese mecanismo volvió inflexible a la baja el gasto previsional y lo dejó prácticamente inmune a nuevos recortes. En 2025, las erogaciones en jubilaciones y pensiones crecieron 11,4% en términos reales, según Analytica, presionando sobre las cuentas públicas.

Para compensar ese aumento, el Ministerio de Economía profundizó los recortes en otras áreas. El gasto en subsidios económicos cayó 35,4%, la obra pública se redujo 46% —tras haber sufrido ya una fuerte poda en 2024— y también hubo ajustes en otros programas sociales y en los salarios del sector público, con una baja real del 9,1%.

De cara a 2026, los analistas advierten que el margen para seguir recortando es cada vez menor. “La caída del gasto empieza a encontrar límites”, señaló Claudio Caprarulo, de Analytica, quien sostuvo que sostener el superávit fiscal requerirá una mejora de la recaudación, ampliando la base tributaria con mayor formalización laboral y crecimiento económico.

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