Impacto en Vaca Muerta: un ex jefe de Chevron asegura que el petróleo venezolano no afectará a la Argentina
Ali Moshiri, histórico ejecutivo de Chevron y primer inversor extranjero en Vaca Muerta, sostuvo que una eventual recuperación del crudo venezolano demandará años y fuertes inversiones, y no tendrá impacto sobre el desarrollo energético argentino.

La reapertura del sector petrolero venezolano y el renovado interés de Estados Unidos en ese mercado no representan una amenaza para la Argentina ni para Vaca Muerta. Así lo afirmó Ali Moshiri, ex presidente de Chevron para América latina durante cuatro décadas y uno de los primeros inversores extranjeros en el shale neuquino, quien consideró que la recuperación productiva de Venezuela será lenta, costosa y con efectos acotados a su vínculo con Estados Unidos.
Moshiri, que mantiene un vínculo estrecho con la Argentina desde que en 2014 convenció al directorio de Chevron de invertir US$ 1.200 millones en Vaca Muerta, recordó que en aquel momento la decisión parecía una locura para los mercados internacionales. “Nunca nos detuvimos y me alegra que lo hayamos hecho”, señaló. Tras su retiro de la compañía, volvió a apostar por el país con inversiones en campos convencionales de Santa Cruz junto a la ex directiva de YPF Doris Capurro.
Casado con una venezolana y con hijos nacidos en ese país, Moshiri fue también clave para que Chevron se convirtiera en la única petrolera estadounidense que permaneció operando en Venezuela durante el régimen de Nicolás Maduro. Según explicó, la lógica siempre fue la misma: mientras los activos no se deterioraran y se pudiera operar dentro de la ley, la compañía debía quedarse.
Consultado sobre el futuro venezolano, sostuvo que el principal desafío será político. A su criterio, la transición debe estar encabezada por alguien del sistema actual, con respaldo pleno de Estados Unidos, para evitar un vacío de poder que ahuyente inversiones. En ese contexto, confirmó que trabaja en un vehículo financiero para captar US$ 2.000 millones destinados a proyectos petroleros en Venezuela.
Respecto de Vaca Muerta, fue categórico: aun si Venezuela lograra sumar 500.000 barriles diarios, ese crudo iría mayormente a Estados Unidos. “No afecta en nada a la Argentina”, afirmó. Para Moshiri, llevar la producción venezolana a niveles de entre 2,5 y 3 millones de barriles diarios exige reconstruir infraestructura clave, con tiempo, capital y precios altos, un proceso que está lejos de resolverse en el corto plazo.
