La actividad económica en la Ciudad creció 4,7% y el sector financiero explicó el 80% del avance
Impulsada por un salto histórico del 33% en la intermediación financiera, la economía de la Ciudad de Buenos Aires mostró una mejora interanual en el tercer trimestre de 2025, aunque persisten señales de debilidad estructural en otros sectores clave.

La actividad económica de la Ciudad de Buenos Aires registró en el tercer trimestre de 2025 una mejora interanual del 4,7% y un crecimiento del 1,4% respecto del trimestre anterior, de acuerdo con los datos publicados por el Instituto de Estadística y Censos porteño. El principal motor del avance fue el sector financiero, que exhibió un incremento interanual del 33%, el más alto desde 2004, y explicó cerca del 80% del crecimiento total.
Según el informe oficial, la intermediación financiera aportó 3,8 puntos porcentuales al aumento de la actividad. Este sector, que incluye bancos, entidades no bancarias, sociedades gerentes de fondos comunes de inversión y agentes y sociedades de bolsa, ya representa el 14,6% del Producto Bruto Geográfico (PBG) de la Ciudad. De este modo, se ubica en niveles similares a los del comercio (14,8%) y al conjunto de industria y construcción (15,3%).
No obstante, el reporte advierte que la tendencia-ciclo mostró una leve contracción del 0,1%, lo que sugiere que la mejora coyuntural aún no logra revertir una fase recesiva de largo plazo. En ese sentido, el crecimiento desestacionalizado del 1,4% estuvo fuertemente concentrado en el desempeño del sector financiero, mientras que el resto de las actividades presentó resultados mucho más modestos.
El contraste se explica, en parte, por la estructura productiva porteña. En 2024, la actividad en CABA había retrocedido un 5%, y la diferencia respecto del promedio nacional se vincula a la ausencia de sectores como el agro y la minería, y al mayor peso relativo de los servicios, el comercio y la construcción.
Entre los rubros con desempeño negativo se destacaron Electricidad, Gas y Agua, con una caída interanual del 11%, y la industria manufacturera, que retrocedió 2,2%, afectada principalmente por la baja en la fabricación de prendas de vestir. La construcción se mantuvo estable tras una fuerte caída previa, mientras que el comercio mostró una leve recuperación. Estos sectores resultan clave por su impacto directo en el empleo en la Ciudad de Buenos Aires.
