Para 2026 proyectan un dólar más alto y una inflación anual del 20,1%, según el REM del Banco Central
Las consultoras privadas corrigieron al alza sus previsiones de inflación y tipo de cambio tras los cambios en la política cambiaria. Aun así, esperan que continúe el proceso de desinflación, aunque a un ritmo más lento.

Las expectativas económicas para 2026 muestran un escenario de inflación moderada pero todavía elevada y un dólar sensiblemente más caro. Así surge del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central, en base a las proyecciones de 44 consultoras privadas y centros de investigación.
Según el informe, los analistas esperan que la inflación de enero sea del 2% y que el índice de precios cierre 2026 con un alza acumulada del 20,1% anual. La estimación representa una corrección de 2,3 puntos porcentuales respecto de lo que se proyectaba en diciembre y refleja el impacto de los recientes cambios en la política cambiaria.
En materia de tipo de cambio, el REM ubica al dólar mayorista en un promedio de $1.484,3 para enero, con una variación interanual esperada del 42,2%. Para diciembre de 2026, el consenso de los economistas prevé un tipo de cambio nominal de $1.753, lo que implica una suba de 84 pesos frente a la proyección de diciembre pasado.
Este es el primer relevamiento luego de que el Banco Central anunciara que las bandas cambiarias se ajustarán de acuerdo con la inflación pasada, dejando atrás el esquema de corrección mensual del 1% y pasando a uno del 2,5%. Esa decisión llevó a revisar al alza tanto las previsiones de inflación como las del dólar.
Pese a ello, los analistas consideran que el proceso de desinflación continuará. Proyectan tasas mensuales en torno al 1,8% y 1,9% para febrero y marzo, con una desaceleración gradual hacia el segundo trimestre. Para todo 2026, estiman un crecimiento del PBI real del 3,5% y una tasa de desocupación cercana al 6,9%.
El REM también anticipa un superávit comercial de casi US$ 11.000 millones y un superávit fiscal primario de $16 billones, lo que refuerza la expectativa de estabilidad macroeconómica, aunque con un dólar más alto y una inflación aún significativa.
