Cuba, bajo presión tras la caída de Maduro: Trump advierte que la isla “está lista para caer”
La captura de Nicolás Maduro representa un golpe estratégico para Cuba, que dependía del petróleo venezolano. Donald Trump y su canciller Marco Rubio aseguran que un cambio en Caracas debilita de forma decisiva al régimen cubano.

La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses abrió un nuevo escenario geopolítico en la región y colocó a Cuba en el centro de las advertencias del presidente Donald Trump. Pocas horas después del operativo en Venezuela, el mandatario afirmó que la isla “parece estar lista para caer” y sostuvo que el régimen cubano atraviesa un momento crítico tras perder a su principal sostén económico y político.
“Cuba ahora no tiene ingresos. Obtenían todo de Venezuela, del petróleo venezolano”, declaró Trump ante la prensa a bordo del Air Force One. Consultado sobre la posibilidad de una intervención militar, el presidente norteamericano descartó esa vía y aseguró que no sería necesaria porque el país “se está hundiendo” por su propia debilidad económica.
La postura de Trump es compartida por su secretario de Estado, Marco Rubio, uno de los funcionarios más duros contra La Habana. El canciller, de origen cubano, sostiene desde hace años que un cambio de gobierno en Caracas debilitaría estructuralmente al régimen cubano, al cortar una alianza que lleva más de dos décadas. Venezuela y Cuba mantienen un vínculo político y económico estrecho desde la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, basado principalmente en el suministro de petróleo a cambio de apoyo político y cooperación estratégica.
Según estimaciones de expertos en energía, durante el último trimestre de 2025 Cuba recibió en promedio unos 35.000 barriles diarios de petróleo venezolano, un insumo clave para sostener el sistema eléctrico y generar divisas. Con el bloqueo estadounidense al crudo venezolano y la captura de Maduro, ese flujo quedó seriamente comprometido, agravando la crisis interna que ya enfrenta la isla.
Desde La Habana, el gobierno reaccionó con preocupación. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla advirtió que la situación coloca a Cuba ante un “dilema existencial” y alertó que un corte definitivo del suministro petrolero venezolano sería “una sentencia de muerte” para la economía cubana. Mientras el chavismo intenta reorganizarse en Venezuela, el futuro de Cuba aparece cada vez más condicionado por las decisiones de Washington y el nuevo equilibrio regional.
