Vaca Muerta impulsó un récord energético y aportó más de US$ 7.000 millones al superávit comercial en 2025
El complejo energético explicó casi el 74% del saldo positivo del comercio exterior argentino. La mayor producción de petróleo y gas compensó la caída de precios internacionales y se consolidó como un pilar del programa económico.

La producción de petróleo y gas no convencional en Vaca Muerta volvió a marcar un récord en 2025 y se transformó en uno de los principales motores del superávit externo de la Argentina. En los primeros once meses del año, la balanza comercial energética registró un saldo positivo de US$ 6.911 millones, un 40% más que en el mismo período de 2024, con un aporte adicional de US$ 2.061 millones.
Según estimaciones privadas, las exportaciones de energía alcanzaron los US$ 10.008 millones, impulsadas por un fuerte crecimiento en volumen, pese a la caída de los precios internacionales del petróleo, que se movieron en un rango de entre US$ 55 y US$ 65 por barril. Las importaciones, en tanto, sumaron US$ 3.097 millones, con una baja tanto en precios como en cantidades, favorecida por la nueva infraestructura energética.
El impacto del sector se vuelve más relevante al compararlo con el comercio exterior total: de un superávit general de US$ 9.357 millones, casi el 74% provino de la energía. La producción de petróleo, condensados y gasolina natural promedió en noviembre 864.000 barriles diarios, apenas por debajo del récord histórico y el nivel más alto desde 1998.
Las proyecciones oficiales indican que Vaca Muerta podría alcanzar el millón de barriles diarios en 2027 y generar hacia 2031 un superávit energético cercano a los US$ 30.000 millones. Sin embargo, los bajos precios internacionales y la necesidad de fuertes inversiones para sostener el ritmo de perforaciones aparecen como los principales desafíos para el próximo año.
