Nueva baja de retenciones al campo: alivio fiscal y mayor competitividad exportadora
El Gobierno redujo entre 1 y 2 puntos las alícuotas de soja, trigo, cebada, maíz, sorgo y girasol, con un costo fiscal estimado de US$ 500 millones. Se busca impulsar la agroindustria, reforzar exportaciones y avanzar hacia la eliminación total de derechos de exportación.

El Gobierno anunció una nueva reducción de retenciones para el campo, medida que impacta en los principales granos y subproductos exportables. Según el Ministerio de Economía, la decisión forma parte de un proceso gradual y “permanente” de alivio fiscal destinado a mejorar la competitividad del sector agroindustrial. El costo fiscal estimado ronda los US$ 500 millones y se inscribe en la política del oficialismo de avanzar hacia la eliminación total de derechos de exportación.
Luis Caputo afirmó que “eliminar las retenciones ha sido siempre una prioridad para el presidente Javier Milei”, destacando que la baja continuará en la medida en que las condiciones macroeconómicas lo permitan. Las nuevas alícuotas fijan a la soja en 24% (antes 26%); los subproductos de soja en 22,5% (antes 24,5%); trigo y cebada en 7,5% (antes 9,5%); maíz y sorgo en 8,5% (antes 9,5%); y girasol en 4,5% (antes 5,5%). Se trata de la carga más baja del complejo sojero en casi 19 años.
El Gobierno sostiene que esta medida busca fortalecer a la agroindustria, sector que aporta alrededor del 60% de las exportaciones del país. El objetivo oficial es impulsar la producción, mejorar la competitividad externa, sostener el empleo y promover el desarrollo regional. La Bolsa de Comercio de Rosario prevé un fuerte impacto en el trigo, cuya cosecha proyectada es de 25,5 millones de toneladas, de las cuales solo 6 se destinan al mercado interno. Con precios deprimidos, la baja de retenciones mejora el margen exportador.
El antecedente inmediato fue la rebaja temporal aplicada en enero y la suspensión transitoria en septiembre. Si bien esa suspensión duró apenas tres días por el aluvión de ventas externas, el Gobierno insiste en la dirección de bajar impuestos respetando el equilibrio fiscal y sostiene que el proceso continuará conforme se consolide la estabilidad económica.
