Un repartidor necesita casi 150 entregas mensuales para superar la línea de pobreza
Los trabajadores de aplicaciones digitales enfrentan una fuerte presión para sostener sus ingresos. Para mantener a una familia de cuatro integrantes, la cantidad de pedidos necesarios se multiplica y supera ampliamente las 450 entregas.

Los trabajadores que realizan repartos mediante aplicaciones digitales necesitan completar cerca de 150 pedidos al mes para alcanzar un ingreso equivalente al necesario para cubrir sus necesidades básicas individuales. Sin embargo, cuando se trata de sostener económicamente a un hogar compuesto por cuatro personas, el esfuerzo requerido aumenta de manera significativa y supera las 450 entregas mensuales.
El dato refleja la situación de miles de repartidores que dependen de plataformas digitales como principal fuente de ingresos, en un contexto marcado por la inflación, el aumento del costo de vida y la pérdida del poder adquisitivo.
Aunque las aplicaciones ofrecen una alternativa laboral flexible y de rápida incorporación, los trabajadores enfrentan una realidad económica cada vez más exigente. Los ingresos dependen de la cantidad de pedidos realizados, las distancias recorridas, las condiciones climáticas y las comisiones aplicadas por las plataformas.
Además, deben afrontar gastos asociados a la actividad, como combustible, mantenimiento del vehículo, seguro y elementos necesarios para realizar los repartos. Estos costos reducen el ingreso efectivo que reciben al finalizar la jornada.
Especialistas señalan que el crecimiento del trabajo mediante aplicaciones expuso nuevas formas de empleo con características diferentes a los modelos tradicionales. Mientras algunos trabajadores valoran la autonomía horaria, otros advierten sobre la falta de estabilidad y protección laboral.
La situación de los repartidores se convirtió en un reflejo de las dificultades que atraviesan muchos trabajadores independientes para sostener sus ingresos frente al aumento del costo de vida. La necesidad de realizar cientos de entregas mensuales para cubrir gastos básicos muestra el nivel de presión económica que enfrenta este sector.
