Trump recorta maniobras con Corea del Sur y vuelve a mirar hacia Kim Jong-un
El presidente estadounidense cuestionó los ejercicios militares con Seúl por considerarlos una señal hostil hacia Pyongyang y vinculó su decisión con la negativa surcoreana a respaldar su ofensiva contra Irán.

Donald Trump ordenó reducir de manera sustancial los ejercicios militares conjuntos que Estados Unidos y Corea del Sur tenían previstos, en una decisión que generó críticas dentro de su propio país y preocupación entre especialistas en seguridad. El mandatario justificó la medida por su relación con el líder norcoreano Kim Jong-un y por el rechazo de Seúl a colaborar con Washington en su operación militar contra Irán.
Trump sostuvo que las maniobras constituyen una señal “inapropiada y hostil” hacia Kim, a quien describió como respetuoso y no amenazante desde su regreso a la Casa Blanca en 2025. En una publicación en Truth Social, recordó además su encuentro con el líder norcoreano en 2019 y aseguró que no estaba conforme con que Estados Unidos participara de esos ejercicios.
El presidente también cuestionó directamente a Corea del Sur por no respaldar las acciones estadounidenses contra Teherán. Según explicó, Washington mantiene unos 39.000 efectivos en territorio surcoreano para proteger al país frente a Corea del Norte y consideró contradictorio que Seúl no colaborara con Estados Unidos en una operación militar contra Irán.
Los ejercicios, diseñados para entrenar una respuesta conjunta frente a una eventual amenaza norcoreana, tenían una duración prevista de 11 días. Aunque Trump anunció una reducción de su escala, el Ministerio de Defensa surcoreano aseguró que las maniobras continuaban según lo previsto, con unos 18.000 militares de ese país.
La decisión provocó críticas de legisladores demócratas y especialistas estadounidenses, que advirtieron sobre sus posibles consecuencias para la alianza. El senador Jack Reed consideró que el recorte enviaba una señal negativa a otros países aliados y rivales.
Expertos también señalaron que una reducción de los ejercicios podría afectar la coordinación militar entre Washington y Seúl, retrasar el proceso para que Corea del Sur asuma mayor responsabilidad en su defensa y debilitar la capacidad de disuasión frente a Pyongyang.
Corea del Norte había condenado previamente las maniobras y amenazado con reforzar sus medidas de disuasión. El régimen también lanzó recientemente un misil balístico sobre el mar de Japón.
Mientras Seúl expresó su esperanza de que el acercamiento entre Washington y Pyongyang permita abrir nuevos canales de diálogo, Corea del Norte todavía no respondió a la decisión de Trump.
