Temporal extremo en el norte de Chile: Kast declaró la emergencia tras dejar miles de aislados

Las lluvias excepcionales provocaron cinco muertes, cortes de rutas, daños en viviendas e infraestructura y obligaron al gobierno a desplegar a las Fuerzas Armadas para asistir a las zonas afectadas.

El presidente de Chile, José Antonio Kast, decretó el estado de catástrofe en sectores del norte del país debido a un temporal de lluvias de intensidad inusual que golpeó regiones desérticas y dejó un saldo de al menos cinco muertos, cuatro desaparecidos y cerca de 100.000 personas aisladas.

La medida alcanza a la región de Coquimbo y a la provincia de Huasco, en Atacama, donde las precipitaciones provocaron desbordes de ríos, deslizamientos de tierra, cortes de caminos y fallas en servicios esenciales. Según el mandatario, la decisión se tomó luego de que la situación “aumentara en gravedad” y requiriera una respuesta coordinada del Estado.

El balance oficial indica que más de 2200 personas resultaron damnificadas y unas 1100 viviendas sufrieron destrucción o daños importantes. Además, alrededor de 150.000 usuarios permanecían sin suministro eléctrico en distintos puntos del país.

El estado de catástrofe permite al Ejecutivo disponer del despliegue de las Fuerzas Armadas, centralizar recursos y establecer restricciones de circulación en las zonas afectadas. La medida tiene una vigencia inicial de hasta 90 días y deja la conducción de la emergencia en manos de un jefe de la Defensa Nacional designado por el gobierno.

El temporal comenzó el 15 de julio y afectó especialmente a zonas donde las lluvias son poco habituales. En Coquimbo, ubicada a unos 460 kilómetros al norte de Santiago, las inundaciones dañaron rutas, viviendas y sistemas de agua potable, mientras numerosas localidades quedaron incomunicadas por la crecida de ríos.

Las autoridades calificaron el fenómeno como “anormal y extremo”. Desde el gobierno señalaron que en algunas áreas cayó en una hora la cantidad de lluvia que habitualmente se registra durante todo un mes.

La Dirección Meteorológica chilena advirtió que el país no atravesaba un episodio de estas características desde hacía al menos dos décadas. El sistema frontal también generó problemas en otras regiones, con cortes de energía, inundaciones, afectación de puertos y ráfagas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora.

Mientras continúan las tareas de asistencia, las autoridades mantienen la alerta por nuevas precipitaciones y por la situación de las comunidades que permanecen aisladas.

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