Los hospitales nacionales podrán cobrar la atención a extranjeros que no residan en el país
El Gobierno estableció un nuevo esquema de financiamiento para las prestaciones médicas brindadas a personas extranjeras no residentes. Las urgencias quedarán exceptuadas y las demás prácticas deberán ser abonadas por el paciente o su cobertura.

Los extranjeros que no tengan residencia en la Argentina podrán comenzar a recibir cargos por la atención médica en hospitales que dependen del Estado nacional. La medida establece un nuevo criterio para determinadas prestaciones y contempla una excepción para los casos considerados de urgencia.
El esquema alcanzará a los establecimientos sanitarios bajo jurisdicción nacional y establece que las prácticas que no tengan carácter urgente deberán ser abonadas por el propio paciente o por el seguro médico correspondiente.
La decisión forma parte de una política del Gobierno destinada a modificar los mecanismos de financiamiento del sistema de salud y establecer diferencias entre los residentes y quienes ingresan al país temporalmente.
La atención de urgencias quedará exceptuada del cobro, de modo que una persona extranjera que requiera asistencia médica inmediata podrá recibirla sin que el pago sea una condición previa para acceder al servicio.
Para el resto de las prestaciones, los hospitales podrán facturar los servicios utilizados. El mecanismo contempla la posibilidad de que el paciente abone directamente o que el costo sea cubierto por un seguro de salud.
La medida vuelve a poner en discusión el alcance de la atención sanitaria pública y el criterio utilizado para definir quiénes tienen acceso gratuito al sistema. El Gobierno sostiene que los recursos estatales deben priorizar a quienes tienen residencia en el país y que las prestaciones para extranjeros no residentes pueden ser financiadas por ellos mismos o por sus aseguradoras.
El nuevo esquema deberá ser implementado por los establecimientos nacionales y requerirá mecanismos administrativos para identificar a los pacientes alcanzados y determinar qué prestaciones deben ser cobradas.
La decisión también podría generar diferencias con los sistemas de salud provinciales, ya que el alcance de la medida se limita a los hospitales que dependen de la Nación.
El cambio constituye una nueva modificación en las reglas de acceso y financiamiento de la salud pública y abre un debate sobre el rol del Estado, la reciprocidad sanitaria con otros países y el uso de recursos públicos para atender a personas que no tienen residencia permanente en la Argentina.
