Las Leonas resistieron hasta el final y jugarán otra final mundial
Argentina venció 1-0 a Australia en una semifinal cerrada y dramática y se clasificó por séptima vez en su historia al partido decisivo de un Mundial. Julieta Jankunas marcó el único gol en el inicio del último cuarto y Cristina Cosentino fue determinante para sostener la ventaja. Ahora enfrentarán a Países Bajos por el título.

Las Leonas volvieron a meterse en una final mundial después de superar 1-0 a Australia en una semifinal disputada bajo la lluvia y con un cierre cargado de tensión en el Belfius Hockey de Wavre. El seleccionado argentino consiguió así su séptima clasificación a una definición mundialista y la segunda consecutiva.
El partido fue equilibrado desde el comienzo. Australia salió a presionar y durante el primer cuarto obligó a Argentina a jugar cerca de su propio arco. Las Leonas lograron salir de ese dominio en el segundo período, tuvieron mayor posesión y empezaron a controlar el desarrollo, aunque les faltó precisión para transformar sus avances en situaciones claras.
El empate se rompió apenas comenzado el último cuarto. Argentina aprovechó uno de los siete córners cortos que tuvo y sorprendió con una jugada preparada. Agustina Gorzelany abrió hacia la izquierda para Victoria Cairo, quien remató hacia el centro. Entre varios palos apareció Julieta Jankunas para desviar la bocha y establecer el 1-0.
A partir de entonces, Australia se lanzó decididamente al ataque. Cristina Cosentino respondió con varias intervenciones y se convirtió en una de las figuras del encuentro. Las australianas incluso retiraron a su arquera para sumar una jugadora de campo y buscar el empate.
El final fue dramático. A 17 segundos del cierre, un centro australiano terminó dentro del arco después de que la bocha tocara el pie de Cosentino. La árbitra Hannah Harrison revisó la acción y determinó que antes se había producido un desvío en Abigail Wilson, por lo que el tanto no fue válido.
Con apenas cinco segundos restantes, Australia pidió una nueva revisión por un supuesto pie de Toccalino dentro del área. La falta existió, pero se produjo después de una infracción previa y el pedido fue rechazado. Argentina respiró y festejó una victoria trabajada.
“Fue todo muy de ajedrez, muy fino, y el que daba el primer golpe iba a ganar”, resumió Jankunas. María José Granatto destacó la capacidad del equipo para soportar la presión: “Cuando este equipo tiene que sufrir lo hace y se la banca”.
En la final, Argentina enfrentará a Países Bajos, su histórica “bestia negra”, con el objetivo de conquistar el tercer Mundial de su historia. “Esta vez no nos queremos quedar a un pasito de lo que en realidad queremos”, afirmó Agostina Alonso.
