La negociación entre EE.UU. e Irán quedó al borde del fracaso tras un cruce con Trump

La delegación iraní abandonó temporalmente la cumbre en Suiza luego de nuevas amenazas del presidente estadounidense. El diálogo continuará en niveles técnicos mientras sigue cerrado el estrecho de Ormuz y crece la tensión regional.

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán por la guerra en Medio Oriente sufrieron un fuerte golpe apenas comenzaron, luego de que la delegación iraní abandonara la cumbre realizada en Suiza tras declaraciones de Donald Trump que fueron interpretadas como una amenaza.

El encuentro, que buscaba avanzar hacia un acuerdo para poner fin al conflicto y establecer un marco de negociación sobre el programa nuclear iraní, quedó condicionado por el nuevo cruce entre Washington y Teherán.

Según informó la agencia estatal iraní IRNA, la delegación de la República Islámica dejó el edificio donde se desarrollaban las conversaciones luego de que Trump publicara un mensaje en el que instó a Irán a controlar a sus aliados en Líbano y advirtió que Estados Unidos podría retomar los ataques.

El equipo iraní, encabezado por el presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf, consideró que el mensaje complicó el clima del diálogo.

Sin embargo, fuentes diplomáticas indicaron que Teherán no rompió completamente las negociaciones y que mantiene abierta la posibilidad de continuar las conversaciones a través de los mediadores de Pakistán y Qatar.

El principal punto de tensión sigue siendo el conflicto en Líbano. Irán exige que Israel detenga las operaciones militares y abandone posiciones en territorio libanés como condición para avanzar hacia un acuerdo.

Mientras tanto, Teherán mantiene cerrado el estratégico estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo y gas, lo que aumenta la preocupación internacional por un posible impacto económico global.

La misión estadounidense está liderada por el vicepresidente JD Vance, quien había señalado antes del conflicto que las conversaciones eran “históricas” y que se habían logrado avances importantes.

El objetivo es alcanzar un acuerdo en un plazo inicial de 60 días, con posibilidad de extensión, aunque persisten diferencias profundas sobre el programa nuclear iraní, el destino del uranio enriquecido y el rol de los aliados regionales.

Trump envió además a empresarios cercanos, entre ellos Jared Kushner y Steve Witkoff, para participar en las discusiones, una decisión que generó cuestionamientos por tratarse de negociaciones vinculadas a la seguridad internacional.

En paralelo, Israel mantiene su postura de continuar las operaciones contra Hezbollah en Líbano. El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que sus tropas permanecerán en la zona sur del país “el tiempo que sea necesario”.

La tensión diplomática continúa mientras las partes intentan evitar una nueva escalada militar que podría ampliar el conflicto en Medio Oriente.

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