La industria profundizó su retroceso en junio y automotrices y metalmecánicas quedaron entre los sectores más afectados
La actividad fabril volvió a mostrar señales negativas según las estimaciones de la UIA. La construcción también mantiene dificultades y el sector productivo reclama mayor previsibilidad.

La actividad industrial volvió a registrar una caída durante junio y encendió nuevas alertas dentro del sector productivo. Según las estimaciones difundidas por la Unión Industrial Argentina (UIA), la producción manufacturera continúa atravesando una etapa de debilidad, con retrocesos en varios rubros clave.
Entre los sectores más afectados aparecen la industria automotriz, la producción metalmecánica y la faena, actividades que enfrentan una combinación de menor demanda, dificultades de costos y un escenario de incertidumbre sobre la evolución del consumo.
La construcción también continúa mostrando fragilidad, con niveles de actividad todavía alejados de los registrados antes de la desaceleración económica.
El informe de la UIA señala que la dinámica industrial mantiene un comportamiento irregular, con algunos sectores que comienzan a mostrar señales de recuperación mientras otros permanecen en niveles bajos de producción.
Los empresarios advierten que la recuperación dependerá de una mejora sostenida de la demanda interna, condiciones más favorables para la inversión y una reducción de factores que afectan la competitividad.
Desde el Gobierno sostienen que la estabilización de las variables macroeconómicas permitirá generar mejores condiciones para la producción privada, aunque reconocen que el repunte de la industria requiere tiempo.
Las cámaras empresarias reclaman políticas orientadas a fortalecer la actividad manufacturera, facilitar el acceso al crédito y reducir costos asociados a la producción.
El desempeño industrial será uno de los indicadores centrales para evaluar si la economía logra consolidar una etapa de crecimiento durante el segundo semestre.
Mientras tanto, el sector fabril continúa atravesando una transición marcada por la caída inicial de la actividad y la expectativa de una recuperación gradual.
