La Ciudad lanza un plan para refinanciar deudas de tarjetas y préstamos: bancos podrán ofrecer cuotas más largas y tasas fijas

La iniciativa busca aliviar a familias con atrasos de entre 60 y 180 días. El Banco Ciudad ya confirmó su adhesión y otras entidades podrían sumarse hasta fin de mes con beneficios impositivos.

La Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un programa para ayudar a familias con dificultades para pagar créditos personales y resúmenes de tarjetas de crédito, en un contexto de fuerte aumento de la morosidad. La medida permitirá refinanciar deudas con plazos más extensos y condiciones más previsibles.

El Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal fue aprobado por la Legislatura porteña y ya cuenta con la adhesión del Banco Ciudad. La normativa invita al resto de las entidades financieras a incorporarse hasta el 31 de julio y ofrece como incentivo una reducción del 50% del impuesto a los ingresos brutos sobre los intereses generados por esos préstamos.

Los bancos que participen deberán ofrecer alternativas de refinanciación con una tasa nominal máxima del 35% anual y un plazo mínimo de 24 meses. El objetivo es reemplazar deudas de alto costo financiero por créditos destinados exclusivamente a cancelar obligaciones pendientes.

La medida alcanzará a residentes de la Ciudad con más de dos años de domicilio que tengan deudas por tarjetas de crédito o préstamos personales otorgados por bancos. También deberán registrar atrasos de entre 60 y 180 días en la Central de Deudores del Banco Central.

Entre los requisitos, los hogares deberán contar con ingresos inferiores a diez salarios mínimos, vitales y móviles —unos $3,7 millones actualmente— y demostrar que las cuotas representan más del 30% de los ingresos familiares.

Quedarán excluidos quienes posean más de un inmueble, vehículos recientes, embarcaciones, aeronaves o inversiones financieras superiores al monto adeudado.

La iniciativa llega en un momento de fuerte crecimiento de la mora. Según estimaciones privadas, la irregularidad en los créditos destinados a familias alcanzó el 12,7%, impulsada por el aumento de las tasas de interés y las dificultades de los hogares para sostener sus compromisos financieros.

Aunque algunas entidades analizan sumarse con cautela, desde el sector bancario destacan que, al tratarse de una adhesión voluntaria, la propuesta resulta más atractiva que otros proyectos nacionales que planteaban límites y quitas obligatorias sobre las deudas.

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