Japón supera los 100.000 centenarios y alcanza un nuevo récord de longevidad
El país asiático contabilizó 107.677 personas de 100 años o más, un aumento de 7.914 respecto del año anterior. Las mujeres representan el 88% del total y las personas de mayor edad tienen 114 y 112 años.

Japón superó por primera vez la barrera de las 100.000 personas mayores de 100 años, según los datos difundidos por el Gobierno del país asiático antes del Día del Respeto a los Mayores, que se celebrará el próximo 21 de septiembre. El registro alcanzó las 107.677 personas centenarias, 7.914 más que el año anterior, y marcó el 56° año consecutivo de crecimiento.
Las cifras fueron recopiladas hasta el 1 de septiembre por el Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar. Del total, 94.298 son mujeres y 13.379 hombres, por lo que las mujeres representan alrededor del 88% de las personas centenarias. La persona de mayor edad es Fuyo Kishimoto, una mujer de 114 años residente en Kioto. Entre los hombres, el registro corresponde a Hikaru Kato, de 112 años, quien vive en Kumamoto.
La tasa nacional llegó a 87,51 personas de 100 años o más por cada 100.000 habitantes. Shimane volvió a ocupar el primer lugar entre las 47 prefecturas japonesas, con 186,65 centenarios por cada 100.000 habitantes. Es la decimocuarta vez consecutiva que encabeza ese registro. En el extremo opuesto se ubicó Saitama, con 51,27 por cada 100.000.
Tokio concentra el mayor número absoluto, con 8.890 personas centenarias, aunque su proporción es inferior a la de zonas rurales: registra 62,4 por cada 100.000 habitantes.
La evolución es marcada. Cuando comenzaron los registros, en 1963, Japón tenía apenas 153 personas de 100 años o más. En 1981 superó el millar y en 1998 pasó los 10.000. Entre los factores vinculados al aumento de la longevidad aparecen una alimentación cuidada, la actividad física y los avances en medicina y tecnología.
En 2025, además, la esperanza de vida promedio alcanzó los 87,33 años para las mujeres y los 81,35 para los hombres. El crecimiento de la población longeva también plantea desafíos para la sostenibilidad del sistema de seguridad y de cuidados.
