Granja Tres Arroyos pidió el concurso preventivo y profundizó la crisis del grupo avícola

La principal empresa avícola del país solicitó ante la Justicia Comercial la apertura de un concurso de acreedores. Tiene más de 6.700 cheques rechazados, deudas bancarias por $41.827 millones y un pasivo total estimado en más de US$350 millones.

Granja Tres Arroyos SA, la compañía insignia de la familia De Grazia y una de las principales empresas del sector avícola argentino, pidió la apertura de un concurso preventivo de acreedores ante la Justicia Nacional Comercial. La presentación se produjo pocos días después de que WADE, ex Cresta Roja y otra firma vinculada al grupo, realizara un pedido similar.

La empresa atraviesa desde hace más de un año una situación financiera y productiva compleja, que derivó en dificultades para reestructurar sus obligaciones. De acuerdo con registros del Banco Central, Granja Tres Arroyos acumula 6.702 cheques rechazados por un monto de $114.425.499.637 y registra deudas bancarias por $41.827.673.000. El pasivo total del grupo, según estimaciones citadas en la información, supera los US$350 millones.

La crisis también impactó sobre la actividad de sus plantas y el nivel de empleo. La mayor parte de los establecimientos se encuentra paralizada o trabajando por debajo de su capacidad instalada. El proceso de ajuste implicó además la desvinculación de casi el 25% de los trabajadores, sobre una dotación que alcanzaba las 6.500 personas.

Durante las últimas dos semanas se produjeron 700 despidos en la planta de Capitán Sarmiento, 450 en Esteban Echeverría, correspondiente a WADE II, y otros 50 en Pilar. A ellos se sumaron casi 480 operarios de la planta ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.

En la provincia de Buenos Aires continúa vigente una conciliación obligatoria que dispuso la reincorporación de 1.200 trabajadores. La medida vence este jueves y ese mismo día está prevista una nueva audiencia entre funcionarios provinciales, sindicatos y representantes de la empresa. La conciliación puede extenderse por otros cinco días.

Ante los gremios STIA y Uatre, la empresa había atribuido la crisis a la gripe aviar, la sobreoferta del mercado interno y el incremento de los costos. El objetivo declarado del concurso es preservar la continuidad de las compañías y la mayor cantidad posible de puestos de trabajo, mientras se busca una eventual reactivación.

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