Galperin cuestionó la obligación de informar el costo total de los créditos y apuntó contra el BCRA
El fundador de Mercado Libre criticó la normativa que exige a bancos, fintech y billeteras virtuales exhibir el Costo Financiero Total y la tasa efectiva anual de los préstamos. El empresario sostuvo que el cálculo anualizado es “falso e incorrecto” y abrió una discusión sobre la forma de presentar los costos del financiamiento.

Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, cuestionó una normativa del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que obliga a las entidades financieras y a las empresas que ofrecen créditos a informar el costo total de los préstamos. El empresario manifestó su desacuerdo con la exigencia de exhibir el Costo Financiero Total (CFT) y el Costo Financiero Total Efectivo Anual (CFTEA).
La regulación alcanza a bancos, empresas de tecnología financiera y billeteras virtuales que ofrecen financiamiento. Su objetivo es que los usuarios puedan conocer los costos asociados a los créditos mediante información estandarizada y comparar las condiciones de las distintas alternativas disponibles.
Galperin, sin embargo, cuestionó el mecanismo utilizado para presentar esos valores. El empresario consideró que la anualización del costo financiero no refleja correctamente las condiciones de determinados préstamos y calificó el cálculo como “falso e incorrecto”.
La crítica introduce una discusión sobre cómo debe comunicarse el costo del financiamiento al consumidor. Por un lado, la obligación de publicar indicadores comparables busca aportar transparencia a la oferta de crédito. Por otro, la objeción planteada por el fundador de Mercado Libre apunta a la manera en que esos indicadores representan las condiciones efectivas de las operaciones.
La normativa del BCRA comprende a diferentes actores del sistema financiero, incluidas las plataformas digitales que participan en el mercado de préstamos. Por eso, las exigencias de información alcanzan a un sector que adquirió relevancia en la provisión de servicios financieros mediante herramientas tecnológicas.
El planteo de Galperin marca una diferencia con el criterio adoptado por el organismo regulador y pone el foco en los métodos de cálculo utilizados para informar los costos. Su cuestionamiento no modifica por sí mismo la normativa vigente, pero instala una controversia sobre la forma en que deben presentarse las condiciones de los créditos.
La discusión gira en torno a la transparencia para los usuarios y a la precisión de los indicadores empleados para comparar préstamos.
