Flybondi volvió a operar tras dos semanas de parálisis y apuntó contra la gestión anterior
La aerolínea low cost retomó sus vuelos con dos aviones activos y planea recuperar su flota en los próximos días. La nueva conducción denunció presuntas irregularidades y abrió una investigación interna sobre la administración previa.

Flybondi retomó sus operaciones luego de permanecer casi dos semanas sin vuelos y anunció un plan de normalización progresiva del servicio, aunque el regreso estuvo acompañado por fuertes cuestionamientos de la nueva conducción hacia la gestión anterior de la compañía.
La aerolínea informó que volvió a operar con dos aeronaves y que buscará incorporar otros seis aviones en los próximos días para recuperar una flota operativa de ocho unidades. El reinicio de actividades incluyó diez vuelos en una jornada, con el primer servicio realizado desde Ezeiza hacia Bariloche.
La compañía había suspendido sus operaciones desde el 2 de julio, una situación que derivó en más de 125 cancelaciones y generó incertidumbre entre pasajeros y trabajadores. Durante ese período, la empresa atravesó dificultades vinculadas con proveedores de combustible y con las compañías que financian sus aeronaves, mientras parte de la flota permanecía fuera del país por tareas de mantenimiento.
En un comunicado, la nueva administración de Flybondi, encabezada por el grupo COC Global Enterprise, aseguró que detectó supuestas irregularidades durante un proceso de revisión interna y anunció una investigación para determinar responsabilidades por lo que definió como una “mala gestión corporativa”.
Según la empresa, el proceso de auditoría iniciado tras el cambio de propietarios detectó diferencias entre la información entregada por la conducción anterior y la situación real de la compañía. La revisión continuará hasta fines de julio y podría derivar en nuevas medidas internas.
Desde Flybondi indicaron que la estrategia comercial fue modificada para ajustarse a la disponibilidad real de asientos y evitar nuevas complicaciones operativas. Además, aseguraron que el objetivo principal es recuperar la normalidad del servicio “en el menor tiempo posible”.
Mientras avanza la reorganización, la aerolínea enfrenta el desafío de recomponer la confianza de sus pasajeros y estabilizar una operación que quedó afectada por cancelaciones, problemas logísticos y cuestionamientos sobre la administración de la empresa.
