El riesgo país revirtió la suba y registró su primera caída después de dos semanas
Tras superar los 700 puntos, el indicador comenzó a retroceder favorecido por un mejor clima financiero internacional. Sin embargo, los ADR argentinos y las acciones locales cerraron con resultados mixtos.

El riesgo país argentino interrumpió una racha de dos semanas de subas y registró su primera baja luego de haber superado los 700 puntos. El cambio de tendencia se produjo en una jornada marcada por una mejora del clima financiero internacional, que favoreció la recuperación de los títulos de deuda y permitió un repunte de la renta fija.
El indicador, que mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos argentinos y los títulos considerados de referencia, había acumulado aumentos durante las ruedas anteriores. La superación de los 700 puntos reflejó las dificultades que enfrentaba el mercado para recuperar la confianza en los activos de deuda del país.
La mejora del contexto internacional contribuyó a revertir parcialmente ese movimiento. En ese escenario, los bonos argentinos encontraron un impulso que permitió que el riesgo país registrara una baja por primera vez en dos semanas. El comportamiento de la renta fija contrastó, sin embargo, con el desempeño de otros segmentos del mercado financiero local.
Los ADR de compañías argentinas que cotizan en Wall Street y las acciones del mercado doméstico no consiguieron consolidar una recuperación generalizada. Ambos segmentos terminaron la jornada con resultados mixtos, lo que evidenció que la mejora de los bonos no se trasladó de manera uniforme al conjunto de los activos financieros.
La rueda mostró así un comportamiento dispar entre los instrumentos de deuda y los papeles de renta variable. Mientras los bonos recibieron el impulso de un contexto externo más favorable, las acciones continuaron exhibiendo movimientos diferentes según el activo.
El retroceso del riesgo país constituye una señal positiva después de dos semanas de aumentos, aunque una sola jornada no alcanza para establecer si se trata de un cambio sostenido de tendencia. La evolución del indicador dependerá del comportamiento posterior de los bonos, de las condiciones financieras internacionales y de la percepción de los inversores sobre la deuda argentina.
