El riesgo país argentino se dispara pese al superávit fiscal y alcanza los 511 puntos

El indicador de JP Morgan aumentó 4,5% en una jornada y acumula una suba de 18,8% durante agosto. Las reservas, los antecedentes de deuda y la incertidumbre electoral explican parte de la brecha con otros países de la región.

El riesgo país argentino volvió a subir y alcanzó los 511 puntos básicos, un nivel que aleja la posibilidad de que el indicador caiga en el corto plazo por debajo de las 400 unidades. El índice elaborado por JP Morgan, que refleja el sobrecosto que debe afrontar un país para financiarse frente a Estados Unidos, avanzó 4,5% en una sola jornada y acumula un incremento del 18,8% durante agosto.

Argentina continúa así con el riesgo país más elevado de América Latina, si se excluye a Venezuela. Detrás aparecen Ecuador, con 422 puntos, y Bolivia, con 407. En el extremo opuesto se encuentra Uruguay, con apenas 68 puntos.

Un informe elaborado por Marcelo Capello y Valentina Gallardo, del IERAL, destaca una particularidad de la situación argentina: el país combina el mayor riesgo financiero de la región con uno de los mejores resultados fiscales. Esa contradicción resulta relevante porque el equilibrio de las cuentas públicas constituye uno de los principales elementos que observan los inversores para determinar la capacidad de un Estado de afrontar sus compromisos.

En 2025, Argentina registró un superávit primario equivalente al 1,3% del PBI, apenas por encima de México, que alcanzó 1,2%. Paraguay quedó tercero con 0,2%, mientras que el resto de los países analizados cerró el año con déficit. El promedio regional fue negativo, con un rojo primario de 0,3% del producto.

La deuda, sin embargo, introduce otra diferencia. Argentina tenía en 2025 un endeudamiento equivalente al 80,3% del PBI, por debajo de Brasil, con 93,3%, y Bolivia, con 84,8%, pero por encima de Uruguay, México, Colombia, Ecuador, Chile, Paraguay y Perú.

Si se descuentan las obligaciones intra-sector público, la deuda argentina baja al 48% del PBI y mejora su posición relativa frente a varios países.

El nivel de reservas constituye otro factor que preocupa a los inversores. A fines de 2025, las reservas argentinas equivalían al 6% del PBI, por debajo de todos los países considerados en el informe. Además, las reservas netas eran prácticamente nulas.

Durante 2026, el Banco Central compró alrededor de US$13.500 millones, aunque las reservas brutas aumentaron en US$7.739 millones desde diciembre y representan actualmente cerca del 7,8% del PBI. El acceso pleno a los mercados internacionales de deuda podría contribuir a fortalecerlas, pero para lograrlo Argentina necesita reducir previamente el riesgo país.

El informe del IERAL también identifica otros factores. Entre ellos aparecen las restricciones a los movimientos internacionales de capitales y el historial argentino de incumplimientos de deuda.

A esos elementos se agrega la incertidumbre política. Los especialistas consideran que el riesgo de un cambio significativo en la orientación económica después de las elecciones presidenciales de 2027 continúa incorporado en las decisiones de los inversores y contribuye a mantener elevado el riesgo país.

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