El peronismo busca una estrategia común, pero persisten las diferencias internas
La reunión entre Kicillof, Máximo Kirchner, Massa y gobernadores fue considerada un primer paso para ordenar al espacio opositor, aunque no modificó las tensiones entre sus principales dirigentes.

La cumbre que reunió a los principales referentes del peronismo fue valorada como una señal positiva para comenzar a construir una estrategia común frente al Gobierno de Javier Milei. Sin embargo, el encuentro no alcanzó para disipar las diferencias internas ni para recomponer el vínculo entre Axel Kicillof y Cristina y Máximo Kirchner.
La reunión se realizó el martes en el hotel Emperador y tuvo como protagonistas a los referentes de los tres principales sectores del peronismo: Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa. También participaron los gobernadores Ricardo Quintela, Sergio Ziliotto, Gildo Insfrán y Gustavo Melella, además del senador Gerardo Zamora. Los jefes parlamentarios José Mayans y Germán Martínez actuaron como convocantes y voceros.
La organización buscó evitar que alguno de los sectores sacara ventaja política sobre los demás. El encuentro fue mantenido inicialmente bajo reserva y el lugar elegido fue presentado como neutral. Cristina Kirchner, actualmente bajo prisión domiciliaria, respaldó la convocatoria.
Durante la cena se discutieron distintos temas, entre ellos el Presupuesto 2027, la situación financiera de las provincias, el impuesto a los combustibles y la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin embargo, el principal resultado fue la decisión de mantener un espacio de coordinación para avanzar hacia una eventual estrategia electoral conjunta.
Los dirigentes evitaron hablar de candidaturas y pusieron el foco en conservar una herramienta que permita definirlas. En ese sentido, las PASO aparecen como un punto de coincidencia, especialmente frente a la intención del Gobierno de eliminarlas o suspenderlas.
Desde el sector de Kicillof destacaron que fue positivo sentarse a discutir cuestiones concretas, pero remarcaron que el gobernador mantendrá su propio camino político. La posición está vinculada con la intención de que las futuras candidaturas sean definidas mediante el voto y no a través de acuerdos internos o decisiones individuales.
Desde La Cámpora también calificaron el encuentro como un “primer paso”, aunque señalaron que la necesidad de unidad es cada vez más evidente.
Germán Martínez sostuvo que las diferencias podrán aparecer al momento de diseñar la estrategia electoral, pero aseguró que el objetivo será mantener unido al espacio. Mayans, por su parte, planteó que todos los sectores participen de las PASO y que las elecciones internas sean consideradas una herramienta de construcción y no una disputa entre enemigos.
Aunque Kicillof y Máximo Kirchner se saludaron con un abrazo durante la reunión, desde ambos sectores descartaron que el encuentro implique una recomposición de su relación. La construcción de una alianza opositora continúa, por ahora, marcada por la cautela y los recelos.
