El Gobierno de Lula considera absurda la fuga de Bolsonaro y niega haber colaborado
Funcionarios del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva calificaron de “disparate” la hipótesis de que la salida de Jair Bolsonaro de Brasil pudiera tener consecuencias duraderas y sostuvieron que el episodio “durará dos días”. Según esa posición, el dirigente es senador y cuenta con fueros, por lo que no existía una perspectiva inmediata de detención.

Desde el entorno gubernamental brasileño rechazaron haber colaborado con la salida del expresidente y atribuyeron su decisión de abandonar el país a los procesos penales que enfrenta. La explicación oficial busca separar la actuación del Gobierno de las circunstancias que rodearon el traslado de Bolsonaro a Estados Unidos.
Los funcionarios también señalaron que la condición de senador y los fueros de Bolsonaro eran factores relevantes para evaluar su situación judicial. De acuerdo con esa interpretación, no había motivos para suponer que sería detenido de manera inminente, por lo que consideraron innecesaria la fuga.
El episodio generó repercusiones políticas tanto en Brasil como en la Argentina, debido a la cercanía de Bolsonaro con Javier Milei y a las versiones sobre una posible intervención argentina en el operativo. Las circunstancias del viaje y los movimientos previos continúan alimentando interrogantes.
La negativa del Gobierno brasileño a reconocer cualquier participación en la salida busca responder a las sospechas que surgieron tras conocerse el traslado. Al mismo tiempo, la referencia a los procesos penales apunta a explicar por qué Bolsonaro habría decidido abandonar el país.
Las declaraciones reflejan la posición de funcionarios brasileños frente a un caso que combina disputas políticas, cuestionamientos judiciales y repercusiones diplomáticas.
