El Banco Central abre la puerta a créditos hipotecarios en dólares con nuevas flexibilizaciones
El organismo monetario avanza en una flexibilización del régimen de crédito en moneda extranjera, con el objetivo de ampliar el financiamiento hacia el sector productivo e inmobiliario, bajo un esquema de garantías vinculadas a exportadores.

El Banco Central impulsa un cambio en las reglas que históricamente limitaron el uso de depósitos en dólares dentro del sistema financiero local. Hasta ahora, los bancos solo podían prestar esos fondos a empresas que generaran divisas, principalmente exportadores. La nueva normativa habilita la intermediación hacia sectores no exportadores, siempre que exista un aval de una compañía con ingresos en dólares.
La medida abre la posibilidad de que desarrolladores inmobiliarios y empresas del mercado interno accedan a financiamiento en moneda extranjera. En este esquema, una pyme podría obtener un crédito en dólares si cuenta con el respaldo de una firma exportadora, que actúe como garante de la capacidad de repago. El objetivo oficial es movilizar los depósitos en dólares hacia la actividad económica sin modificar el principio de resguardo de esos fondos.
En paralelo, se evalúa la aplicación del mismo mecanismo al sector de la construcción. La idea contempla créditos en dólares para desarrolladores a tasas cercanas al 8% anual, destinados a la compra de tierras y financiamiento de obras. A su vez, los compradores individuales accederían a créditos en pesos ajustados por UVA e inflación, generando un esquema mixto de financiamiento inmobiliario.
Sin embargo, el impacto inicial de la medida es visto con cautela por el sistema financiero. Distintas entidades consideran que, al menos en una primera etapa, el efecto sobre la actividad será limitado, mientras se define el comportamiento de la demanda y la disposición de los bancos a asumir el nuevo esquema de garantías.
Desde el sector oficial, se plantea además una estrategia complementaria que articule bancos, agentes de bolsa y organismos multilaterales a través de fondos de inversión inmobiliaria, con el objetivo de escalar el financiamiento. La intención es multiplicar el volumen de crédito disponible mediante estructuras más amplias que el canal bancario tradicional.
En este contexto, el crédito hipotecario muestra señales de recuperación. Según estimaciones privadas, los préstamos para vivienda crecieron en términos reales durante el último mes, impulsados por una mayor demanda asociada a la baja en los índices de actualización de las cuotas y de la deuda.
