Diez meses de acampe y sin cobrar: el drama de los trabajadores de una histórica cerámica

Los empleados de Ilva continúan reclamando salarios e indemnizaciones tras el cierre de la planta.

La crisis de la empresa ceramista Ilva sigue golpeando a decenas de familias que aún esperan el pago de sus haberes e indemnizaciones. A casi diez meses del cierre de la planta, los trabajadores mantienen un acampe permanente frente al establecimiento para visibilizar su situación.

La compañía cesó sus operaciones a fines de agosto y desde entonces los empleados denuncian incumplimientos salariales y la falta de respuestas concretas para resolver el conflicto. Muchos de ellos sobreviven gracias a la solidaridad de organizaciones sociales y a las ollas populares que realizan en el lugar.

Los trabajadores sostienen que agotaron distintas instancias de negociación sin obtener avances significativos. Mientras tanto, el reclamo continúa creciendo y se convirtió en uno de los conflictos laborales más prolongados de los últimos meses.

La situación refleja el impacto social que generan los cierres empresariales en sectores productivos afectados por la caída de la actividad económica.

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