Condenan a Julio De Vido y José López por el caso Skanska tras casi dos décadas de investigación
El Tribunal Oral Federal N.º 4 impuso cinco años de prisión a los exfuncionarios por el cobro de sobornos y defraudación al Estado en una de las primeras causas de corrupción que involucró al kirchnerismo.

La Justicia dictó una nueva sentencia en una de las causas de corrupción más emblemáticas vinculadas a la obra pública durante los gobiernos kirchneristas. El Tribunal Oral Federal N.º 4 condenó al exministro de Planificación Federal Julio De Vido y al exsecretario de Obras Públicas José López a cinco años de prisión por los delitos de cohecho pasivo y defraudación contra la administración pública en el marco del denominado caso Skanska.
La investigación se originó a partir de presuntas irregularidades en la ampliación de los gasoductos Norte y Sur, obras ejecutadas hace casi dos décadas con participación de la empresa sueca Skanska. Según el fallo, durante el proceso de contratación y ejecución de esos proyectos se implementó un esquema de pago de sobornos a funcionarios públicos, acompañado por la utilización de facturación apócrifa para justificar la salida de fondos.
Además de De Vido y López, el tribunal condenó al exfuncionario Néstor Ulloa y a varios exdirectivos de la compañía. Entre ellos figuran exresponsables de Skanska que recibieron penas de entre tres y cuatro años de prisión, mientras que otros imputados fueron absueltos por falta de pruebas.
La sentencia también ordenó el decomiso de los fondos considerados producto de las maniobras investigadas, cuyo monto será actualizado antes de su ejecución definitiva. Los fundamentos completos del fallo serán dados a conocer en septiembre, momento en el que las partes podrán profundizar los argumentos para una eventual apelación.
El expediente tuvo una extensa trayectoria judicial. Iniciado a mediados de la década de 2000, atravesó sobreseimientos, nulidades y reactivaciones hasta llegar al juicio oral. Uno de los elementos centrales de la acusación fue una grabación incorporada posteriormente al proceso en la que un directivo de la empresa reconocía el pago de sobornos para obtener la adjudicación de las obras. Con esta resolución, la causa Skanska suma un nuevo capítulo en el historial de investigaciones por presunta corrupción en la contratación de obra pública durante los gobiernos anteriores.
