Los demócratas le arrebataron el Congreso a Trump y condicionarán los últimos dos años de su mandato
El Partido Demócrata recuperó el control de la Cámara de Representantes y consiguió avanzar también sobre el Senado en las elecciones legislativas. El resultado reflejó el malestar de los votantes por la economía y el costo de vida, y dejó al presidente con menos margen para impulsar su agenda.

La elección de medio término se convirtió en un fuerte llamado de atención para Donald Trump. Los republicanos perdieron la mayoría en la Cámara baja y sufrieron derrotas en estados que hasta ahora constituían bastiones de su partido. La oposición logró capitalizar el descontento de sectores del electorado que habían acompañado al mandatario en 2024, entre ellos votantes latinos de territorios tradicionalmente republicanos.
En Texas, el demócrata James Talarico obtuvo una banca en el Senado frente al republicano Ken Paxton, mientras que Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott y se convirtió en la primera mujer latina en ocupar ese cargo. También hubo victorias demócratas en Kansas, Iowa, Ohio y otros estados decisivos para la composición del Congreso.
El resultado modifica el escenario institucional para la segunda mitad de la presidencia de Trump. Con la oposición al frente de las dos cámaras, el oficialismo tendrá mayores dificultades para aprobar proyectos y deberá negociar con sus adversarios legislativos. La nueva mayoría también podrá ejercer un control más estricto sobre las decisiones de la Casa Blanca.
La economía y el aumento del costo de vida fueron algunos de los principales factores detrás del voto de castigo. La derrota dejó expuestas las dificultades del Partido Republicano para sostener el respaldo electoral y abrió una nueva etapa de disputa política en Washington
