El pico del Súper Niño podría trasladarse a enero y sus efectos extenderse hasta abril

Los modelos climáticos anticipan que el fenómeno alcanzaría su máxima intensidad durante el verano de 2027, en lugar de diciembre como se estimaba inicialmente. Las consecuencias sobre la cuenca del Plata podrían prolongarse hasta mediados del otoño, con riesgos de nuevas crecidas e inundaciones.

El fenómeno de El Niño podría alcanzar su máxima intensidad en enero de 2027 y extender sus consecuencias sobre distintas regiones de la Argentina hasta abril. Las nuevas proyecciones climáticas modificaron las estimaciones iniciales, que ubicaban el pico del evento durante diciembre, y advierten sobre una posible prolongación de sus efectos durante el verano y parte del otoño.

La diferencia central está entre el momento de mayor intensidad y la finalización del fenómeno. Según explicó el meteorólogo Mauricio Saldívar, el evento no terminará en diciembre, sino que podría extenderse entre febrero y mediados del otoño de 2027. En la cuenca del Plata, sus consecuencias podrían sentirse al menos hasta abril.

El especialista señaló que las estimaciones anteriores ya contemplaban una duración prolongada, aunque el momento de máxima intensidad podría desplazarse algunas semanas. De esta manera, el pico inicialmente previsto para diciembre pasaría a enero del año próximo.

Las proyecciones coinciden con las advertencias de organismos internacionales. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) anticipó que El Niño continuará fortaleciéndose hasta fin de año y podría mantenerse en condiciones fuertes o muy fuertes durante el período comprendido entre enero y marzo de 2027.

El impacto del fenómeno ya se manifestó durante octubre en distintas zonas del país. Las crecidas del río Paraná alcanzaron niveles de evacuación y dejaron más de mil personas desplazadas en el Litoral. Además, se registraron alertas meteorológicas en cuatro provincias.

La intensidad del calentamiento del Pacífico también superó algunas de las previsiones realizadas meses atrás. Los modelos climáticos mantienen la advertencia sobre un escenario que podría extender las condiciones de inestabilidad durante varios meses.

La evolución del fenómeno será determinante para anticipar los riesgos de nuevas precipitaciones, inundaciones y crecidas en las regiones más expuestas. surl.li

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