Solo el 10% de los estudiantes aprovecha la inteligencia artificial para potenciar el aprendizaje
En un congreso internacional realizado en San Luis, especialistas advirtieron que la mayoría de los alumnos utiliza estas herramientas para ahorrar tiempo, pero no para aprender mejor. También reclamaron formación docente y propuestas pedagógicas que preserven el esfuerzo cognitivo y los vínculos humanos.

Solo el 10% de los estudiantes puede considerarse realmente empoderado en el uso de la inteligencia artificial (IA), mientras que el 70% depende de estas herramientas sin saber cómo aprovecharlas para aprender. Así lo afirmó Jaime Saavedra, director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, durante el Congreso Internacional de Educación realizado en San Luis, que reunió a unos 6000 docentes y 25 especialistas internacionales.
Según Saavedra, el 20% restante utiliza la IA para aprender, aunque principalmente con el objetivo de ahorrar tiempo y simplificar tareas, sin una orientación docente clara. Citó investigaciones que muestran que los alumnos pueden entregar trabajos más rápidos y mejor presentados, pero olvidar buena parte de los contenidos seis meses después.
El encuentro, organizado por el Ministerio de Educación provincial con apoyo de la Fundación Varkey, debatió cómo incorporar estas herramientas sin reemplazar el aprendizaje ni profundizar las desigualdades. Saavedra destacó su potencial para capacitar docentes, mejorar materiales y evaluar estudiantes, aunque advirtió que también pueden ampliar las diferencias entre escuelas.
Fernando Valenzuela Migoya, fundador de Edlatam, sostuvo que el avance de la tecnología superó la capacidad de diseñar propuestas pedagógicas adecuadas. Planteó que los docentes deben evaluar el proceso de elaboración de los trabajos, no solamente el resultado final, y crear actividades que exijan esfuerzo intelectual.
La formación docente fue uno de los ejes centrales. En una consulta informal durante el congreso, el 80% de los educadores presentes afirmó utilizar IA cotidianamente. Para Agustín Porres, director argentino de la Fundación Varkey, la respuesta al desafío debe construirse de manera colectiva.
Los especialistas coincidieron en que la tecnología puede contribuir al aprendizaje si existe una orientación pedagógica que permita identificar sesgos y riesgos, y si se preservan el pensamiento propio, las emociones y los vínculos humanos. El objetivo, señalaron, es que la IA complemente el trabajo docente en lugar de sustituir el esfuerzo cognitivo de los estudiantes.
