La baja de la natalidad obliga a los colegios privados a fusionarse para sostener sus proyectos

La caída de los nacimientos ya impacta en la matrícula de jardines y primeros grados de primaria. Dos fusiones recientes en la Ciudad de Buenos Aires muestran que la estrategia no solo aparece ante el riesgo de cierre, sino también como una forma de consolidar y ampliar proyectos educativos.

La disminución sostenida de la natalidad comenzó a modificar el mapa de la educación privada argentina. El descenso de la matrícula, que primero se hizo visible en los jardines maternales y de infantes y luego avanzó hacia los primeros grados de la primaria, llevó a distintas instituciones a buscar alternativas para sostener sus estructuras. Entre ellas, la fusión con otros colegios aparece como una opción cada vez más presente.

Dos casos recientes en la Ciudad de Buenos Aires reflejan esta tendencia. San Tarsicio se unirá con el Colegio Misericordia a partir del ciclo lectivo 2027, mientras que Colegio Los Robles y Escuela Argentina Modelo conformarán el proyecto Los Robles EAM. En ambos casos, las instituciones remarcan que las decisiones no surgieron necesariamente de una situación de crisis.

Matías Jorba, presidente de la Comisión Directiva de San Tarsicio, sostuvo que su colegio venía creciendo y que el acuerdo con Misericordia fue una decisión “proactiva y estratégica”. La nueva comunidad educativa reunirá a más de 750 alumnos y funcionará en el histórico edificio de Azcuénaga 1630, en Recoleta, construido en 1884.

La fusión también implicará una integración progresiva entre alumnos, familias y docentes. Según Jorba, ambas instituciones ya pusieron en marcha un plan elaborado por especialistas para facilitar el proceso de cara a 2027.

El otro acuerdo, entre Los Robles y Escuela Argentina Modelo, contempla una reorganización de las sedes. Inicial y primaria funcionarán en Riobamba 1059, mientras que secundaria tendrá su sede en Belgrano 1548.

Martín Zurita, secretario ejecutivo de Aiepa, ubica estas experiencias dentro de un fenómeno demográfico más amplio. Según explicó, en los últimos años hubo 400.000 nacimientos menos en el país, lo que redujo la cantidad de potenciales alumnos. En el sector privado, esa caída tiene un impacto directo sobre estructuras diseñadas para una cantidad mayor de estudiantes.

Zurita recordó que más de 200 jardines maternales cerraron en la pospandemia y anticipó que el descenso de alumnos avanzará desde el nivel inicial hacia la primaria y posteriormente al secundario.

Con 14.000 escuelas privadas y 3 millones de alumnos, el sector analiza nuevas formas de organización. Entre ellas aparecen la reducción de turnos, el cierre de cursos, la ampliación de jornadas y las fusiones, mientras se debate una actualización de las normas educativas frente al cambio demográfico.

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