Uno de cada tres mamógrafos públicos tiene problemas y el acceso es muy desigual

Un relevamiento federal detectó fallas técnicas, equipos fuera de servicio y falta de personal capacitado. Además, la distribución de los aparatos es dispar y la disponibilidad horaria limita la cantidad de turnos.

Un relevamiento realizado sobre los mamógrafos del sistema público de salud encendió una alerta sobre el acceso a los estudios para detectar el cáncer de mama. El trabajo identificó que uno de cada tres equipos relevados presenta algún tipo de limitación operativa, ya sea por desperfectos técnicos, falta de funcionamiento o ausencia de personal capacitado.

El estudio, denominado MIRA (Mamografía, Información, Red y Acceso), fue impulsado por la Asociación Civil Surcos y la Fundación Instituto Natura. Los datos fueron recopilados entre agosto y diciembre de 2024 y posteriormente validados durante 2026. El objetivo fue conocer no sólo cuántos mamógrafos existen, sino también dónde están ubicados y en qué condiciones funcionan.

En el sistema público se identificaron 479 equipos, aunque fue posible relevar 404 distribuidos en 375 establecimientos. De ese total, 328 figuraban como operativos. Sin embargo, las autoras advierten que estar registrado como operativo no significa que el aparato funcione todos los días ni durante el tiempo suficiente para atender la demanda.

Entre los equipos relevados, 90 presentaban desperfectos técnicos y otros 46 estaban directamente fuera de servicio. En conjunto, el 33% tenía alguna limitación operativa. A esto se suma que 33 establecimientos no contaban con personal técnico capacitado, por lo que los pacientes debían ser derivados a otros centros.

La distribución territorial también muestra fuertes diferencias. La mayor cantidad de equipos públicos se concentra en la provincia de Buenos Aires, con 134, seguida por Santa Fe, Santiago del Estero, Ciudad de Buenos Aires y Entre Ríos. En cambio, Tierra del Fuego cuenta con tres, San Luis con seis, Chubut con siete y Catamarca con ocho.

El tiempo disponible para realizar estudios constituye otra barrera. El 42% de los mamógrafos opera menos de seis horas diarias y, entre los equipos operativos, algunos funcionan apenas uno o dos días por semana. En territorios extensos, estas restricciones pueden obligar a recorrer decenas de kilómetros para conseguir un turno.

El informe concluye que la existencia de un mamógrafo cercano no garantiza por sí sola el acceso efectivo. La disponibilidad, el mantenimiento, el personal y la distribución territorial son factores determinantes.

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